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el buho, la alondra, los ciclos circadianos y el reloj interno
 
Sois muchos los que tenéis la costumbre de permanecer despiertos, leyendo o viendo algún programa en la televisión hasta altas horas de la noche siempre que vuestras obligaciones cotidianas os permiten hacerlo.
 
Otros, por el contrario, probablemente no podáis ni siquiera estar los domingos en la cama una vez amanezca, aun cuando la víspera hayáis trasnochado más de la cuenta.
 
A veces, se trata de costumbres o hábitos que vamos adquiriendo con el tiempo. Otras, son consecuencia de nuestros horarios laborales u otras obligaciones.
 
Sin embargo, para muchos de nosotros, madrugar o trasnochar no es sólo cuestión de factores externos o imposiciones horarias, sino del funcionamiento de nuestro propio reloj interno.
 
Los ritmos circadianos son mecanismos que generamos de un modo automático en el núcleo supraquiasmático, que se encuentra en el hipotálamo, y nos permiten ajustar el funcionamiento de nuestro cuerpo a los ciclos biológicos y variaciones ambientales, como las condiciones de luz y temperatura, las fases del sueño, la alimentación, actividad hormonal o regeneración celular, entre muchas otras. Es este nuestro reloj interno del que tanto hemos oído hablar.
 
En lo que se refiere exclusivamente al sueño, respecto al ajuste del ritmo circadiano al ciclo Día-Noche, diversos estudios han establecido 2 cronotipos, es decir, que existen dos tipos de personas, según sus características:
 

Alondras:

Como el ave que les da nombre, son aquellas personas que parece no les cueste esfuerzo madrugar, que se despiertan incluso sin necesidad de despertador y se encuentran activos y productivos desde primerísima hora en cuanto amanece, pero que se van apagando según se van acabando las horas del día. Lo más habitual es que no permanezcan despiertos más allá de las diez u once de la noche…
 

Buhos:

igual que el ave nocturna, se trata de personas que a pesar de madrugar (muchas veces por obligación), no consiguen su mayor momento de productividad hasta pasado el mediodía. Van despertando y activando sus “radares”según va avanzando la jornada y difícilmente se acuestan antes de las 2 o las 3 de la madrugada si pueden evitarlo.
 
Se cree que un 10% de la población pertenece al grupo de las alondras y un 20% al grupo de los buhos. El resto, alrededor del 70% de la población, se ajusta al ciclo Día-Noche, con mayor o menor tendencia a alguno de esos extremos, pero en proporciones aceptables. A estos se les ha acuñado el término “colibrí”.
 
 
El siguiente cuestionario, elaborado por los cronobiólogos Horne y Otsberg, te permitirá conocer la tendencia que tienes hacia un cronotipo determinado debido a tus particulares ciclos biológicos. Una vez lo conozcas, podrás organizar tu vida y tus actividades cotidianas de manera que puedas sacarles el mayor partido posible, adecuándolos a los momentos de mayor energía y productividad de cada jornada, aprovechando, de esta manera, todo tu potencial.
 
Cuestionario Matutinidad-Vespertinidad de Horne y Otsberg
 
 
Y en el siguiente video, el experto en cronobiología Till Roenneberg habla con Eduard Punset sobre esos relojes biológicos que rigen nuestra vida.
 

 
Entonces, ¿eres tú un ave matutina? ¿Nocturna? O, ¿te adaptas a las condiciones como el pequeño colibrí?
 
 

 
la regla de los 2 minutos
 
La pereza y la falta de constancia son algunos de los mayores obstáculos que se nos presentan cada vez que pretendemos adquirir un nuevo hábito o intentamos realizar una tarea que no nos gusta. Siempre, en estos casos, el “ya lo haré más tarde” o “mejor empiezo mañana” se terminan conviertiendo en un más que probable “nunca”.
 
La procrastinación nos ataca subconscientemente cada vez que debemos aferrarnos a una disciplina, si pretendemos alcanzar aquellos objetivos que nos hemos propuesto. No importa si se trata de ser más productivo en el trabajo, hacer un poco de ejercicio cada día, aprender un nuevo idioma o mantener bonito nuestro jardín.
 
El ser humano es débil ante cualquier tentación y muchas veces nosotros mismos nos inventamos esas tentaciones que nos hacen sucumbir ante esos retos que quizá nos pudieran hacer mejores y más productivos en nuestras vidas.
 
Si fuéramos capaces de convertir un nuevo hábito o disciplina en algo más fácil de llevar a cabo, probablemente toda tentación que enfrentáramos se vería como una amenaza menor, o incluso dejaríamos de sentirnos amenazados.
 
La buena noticia es que, efectivamente, somos capaces de hacer todo eso más fácil.
David Allen, en su libro Organízate con eficacia (originalmente en inglés “Getting Things Done”), propone una idea muy simple pero muy efectiva: “La Regla de los 2 minutos”.
 
“Si la acción puede llevarse a cabo en menos de 2 minutos, hágala la primera vez que se le presente la oportunidad. Incluso en el caso de que el asunto no tenga alta prioridad, hágalo ahora si va a tener que acabar haciéndolo igualmente. La razón de ser la regla de los dos minutos es que constituye el límite temporal en el que archivar, planificar o programar una tarea ocupa más tiempo que llevarla a cabo en cuanto nos cae en las manos. En otras palabras, es el umbral de la eficiencia”.
 
¿Te acabas de acordar de que tienes que llamar a tu amigo para felicitarle por su cumpleaños? Pues bien, si te va a llevar menos de 2 minutos hacerlo, llámalo ahora mismo.
¿Tienes que poner una lavadora y no sabes en qué momento de la tarde hacerlo? Pues el mejor momento es ahora, mientras estás decidiendo cuándo.
¿Has recibido un correo de un compañero de trabajo que necesita una respuesta? Pues no esperes y respóndele ahora.
 
“Si la tarea no merece el trabajo de llevarla a cabo, deséchela. En caso de que sí valga la pena invertir tiempo, y teniendo en cuenta que antes o después acabará haciéndola igualmente, entra en juego el factor eficiencia”.
 
Esta regla fue inicialmente desarrollada para fines de productividad. Sin embargo, su fuerza es tal, que podemos aplicarla a muy diversos factores en nuestra vida, incluso a la hora de dar solidez y consistencia a esos nuevos hábitos que tanto nos cuesta mantener.
 
Probablemente ninguno de esos hábitos nos llevé sólo un par de minutos. Pero puesto que debemos ser conscientes de la dificultad (sobre todo psicológica) de empezar esa nueva tarea, debemos simplificarla en su primera etapa, de manera que no nos cueste tanto adquirir el nuevo hábito. Una vez nos hayamos hecho a ello, todo el proceso será mucho más sencillo.
 
¿Quieres aprender a cocinar pero no crees tener la disciplina necesaria para conseguirlo? Corta hoy una cebolla. Y mañana una patata. Nada de esto te llevará más que un par de minutos. En unas semanas te sentirás emocionado ante la posibilidad de preparar la primera cena a tu familia.
 
¿No eres capaz de sacar fuerzas para limpiar tu casa como es debido? Coge ahora mismo la escoba y barre simplemente el pasillo. Es una tarea que no te llevará ni 2 minutos. Si te habitúas a hacerlo cada día, pronto te verás limpiando los cristales de tus ventanas con total naturalidad.
 
¿No te sientes lo suficientemente motivado para ir a a fortalecer tu cuerpo al gimnasio? Cálzate tus zapatillas de deporte, sal a la calle y camina a paso ligero hasta la esquina. Sólo por el hecho de salir cada día solamente hasta la esquina, en pocos días habrás adquirido el nuevo hábito de salir a caminar y hacer ejercicio. Y antes de que tú mismo te dés cuenta, estarás caminando hasta el gimnasio con intención de fortalecer todo tu cuerpo.
 
De alguna manera, lo que hacemos es enfocarnos en el sistema, que es más importante que el objetivo en sí. Primero construimos los cimientos, adquiriendo el nuevo hábito y, una vez habituados a ello, lo vamos perfeccionando y adecuando a nuestras verdaderas necesidades y exigencias, con el fin de conseguir los resultados esperados.
 
Es posible que tengas algunas dudas sobre la eficiencia de esta idea. Pero teniendo en cuenta que sólo te llevará un par de minutos al día obtener la respuesta, merece la pena que lo intentes.
 
¿Aceptas el reto?
 
 

 
efecto mariposa y teoría del caos
 
La historia cuenta que el matemático y meteorólogo Edward Lorenz (1917 – 2008) trabajaba en un modelo matemático que le permitiera predecir los comportamientos y variaciones del clima.
 
Cuando creía que había encontrado la solución a su ecuación, una última prueba le demostró que un simple decimal en una de las variables alteraba toda su hipótesis de manera notable.
 
Aquellos resultados tan dispares le llamaron tanto la atención que Las conclusiones de este estudio fueron publicadas en 1972 bajo el nombre de “Predictibilidad: ¿Puede el aleteo de una mariposa en Brasil desatar un tornado en Texas?” y, hoy esta teoría es mundialmente conocida como el “Efecto Mariposa”.
 
Pero, y ¿qué pretende demostrar realmente este trabajo?
 
Pues que la más mínima variación en alguna de las condiciones iniciales de un determinado sistema puede provocar que éste evolucione en ciertas formas completamente diferentes, hasta el punto de que cualquier perturbación llegue a provocar un proceso de amplificación tal que pueda transformar radicalmente las condiciones finales.
 
Pero estas transformaciones no sólo suceden en el campo científico y en las matemáticas. La historia está cargada de todo tipo de minúsculas variaciones que han desencadenado en cambios de enormes magnitudes a nuestras vidas.
 
Uno de los ejemplos más claros quizá sea aquel simple gesto en un autobús por parte de una rebelde Rosa Parks (el primer paso a la libertad), que supuso el principio del fin de la segregación racial.
 
Pero contamos con ejemplos cotidianos por todas partes. Los países y los gobiernos, las empresas, los organismos económicos y financieros o, incluso nuestros propios estados de ánimo, se basan en sistemas caóticos donde una pequeña acción, por insignificante que sea, puede desencadenar consecuencias de enormes magnitudes.
Hoy en día no nos resulta extraño ver en los medios cómo una simple convocatoria por las redes sociales, congrega a cientos de miles de personas en torno a un objetivo común que puede incluso acabar con una dictadura.
 
En el siguiente video, se recrea esta teoría del caos y especialmente, el relato “El Ruido de un Trueno” de Ray Bradbury , basado en ésta, donde unos científicos consiguen crear una máquina capaz de viajar en el tiempo. Varios viajes al pasado y unas pequeñas alteraciones en su estancia a millones de años atrás los traerá de vuelta a un presente totalmente distinto del que hasta ahora conocían. Una parodia no carente de humor ácido por parte de sus protagonistas…
 
La moraleja e idea principal que se desprende de todo este Efecto Mariposa es que debemos empezar a comprender que es realmente equivocado sentirnos impotentes ante determinadas situaciones y creernos insignificantes ante los retos que nos plantea cualquier aspecto de nuestra vida. Un solo paso, un pensamiento o una pequeña acción, por inocente o débil que sea, es capaz de poner en marcha un engranaje cuyas consecuencias somos incapaces de prever.
 
Esperamos esta idea te ayude a disipar toda duda acerca de la repercusión que cualquier acto o pensamiento tuyo puede causar en el mundo que te rodea.
 

Sé positiv@, cree en ti mism@ y entiende que todo cuanto hagas puede ser una pieza vital en ese enorme puzzle que es tu vida.

 


 
 

 
cisne negro
 
El ser humano siempre ha deseado tener el control de todo cuanto le rodea.
 
Queremos que:
los expertos económicos nos informen cuándo saldremos de la crisis,
los expertos climáticos nos cuenten cómo de caluroso será el próximo verano,
Incluso nosotros mismos creemos haber averiguado el motivo por el que hemos cogido la gripe la semana pasada o nuestro ordenador no ha querido funcionar esta mañana.
 
Nos sentimos seguros ante las confirmaciones estadísticas donde sólo 1 de cada 10 personas puede padecer tal enfermedad, o ante las leyes de probabilidades que me aseguran que si continúo unos meses en la compañía, el director me subirá el salario.
Necesitamos sentirnos dueños y creadores de nuestro destino con nuestros actos y nuestras decisiones.
Lamentablemente, la mayor parte de los sucesos más importantes en nuestra vida han sido, son y serán fortuitos e imposibles de prever. Y esos sucesos son los que verdaderamente mueven todo el mundo que nos rodea.
 
Nassim Nicholas Taleb, un consagrado operador financiero convertido a escritor y ensayista de éxito en nuestros días, cuenta en su libro “El Cisne Negro”, la enorme repercusión que estos sucesos y acontecimientos tienen sobre nosotros.
 
“Antes del descubrimiento de Australia, los europeos no tenían ningún motivo para pensar que podía existir un cisne negro. Hasta que llegamos a Australia, y el descubrimiento de una sola ave acabó con siglos de evidencia. Este hecho ilustra una grave limitación de nuestro aprendizaje a partir de la observación y la experiencia”.
 
Nuestro inconsciente no termina de asumir que ningún “cisne negro” pueda desencadenar consecuencias y alternativas que antes no se habían planteado, programado ni predicho. No termina de valorar esta serie de sucesos improbables y siempre le viene por sorpresa cada vez que uno de estos golpes maestros del “destino” pone las cosas ante una nueva realidad, a veces totalmente contraria a nuestra preconcebida realidad.
 
Y esto sucede porque no somos capaces de enfrentarnos a la incertidumbre, y algo dentro de nosotros quiere subestimar la importancia de la aleatoriedad. Es por eso que amamos las estadísticas, las probabilidades o las matemáticas exactas. Cuando realmente deberíamos comprender que lo más importante no es lo que sabemos, sino lo que no sabemos. LO NORMAL, HOY EN DÍA, RESULTA IRRELEVANTE.
 
Las situaciones que han desencadenado mayores consecuencias, que se hayan sucedido en el mundo y en nuestra vida, han sido siempre “cisnes negros”. No han sido sucesos programados ni tampoco se han podido predecir.
 
Por eso debemos empezar a comprender la verdadera fuerza que se concentra en fundamentos tan importantes como El Principio de Pareto o los trabajos asociados a la Ley de Zipf y a la “Long Tail” (ultimamente muy de moda por sus aplicaciones, entre otras, para el estudio y la optimización del alcance de nuestros sitios y enlaces web).
 
En un mundo en constante evolución y que se va haciendo cada vez más y más complejo, no sólo no debemos olvidarnos de las consecuencias de toda esta aleatoriedad, sino que, hoy por hoy, estamos cada vez más rodeados de cisnes negros que tarde o temprano cambiarán el transcurso de nuestras vidas.
 
Si quieres profundizar un poquito más sobre este tema, la mayor parte del contenido de este artículo ha sido recopilado del libro “El Cisne Negro: El impacto de lo altamente improbable” de Nassim Nicholas Taleb. Una lectura que desde aquí te recomendamos.
 
 
El Cisne Negro - Nassim Nicholas Taleb EL CISNE NEGRO. EL IMPACTO DE LO ALTAMENTE IMPROBABLE (por Nassim Nicholas Taleb)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
cómo empezar la jornada laboral cada mañana de la manera más productiva
 
La siguiente es una adaptación del artículo originalmente escrito en inglés por Jacquelyn Smith para la revista Forbes donde se hace especial hincapié a aquellas tareas que todo trabajador debería realizar a la hora de empezar su jornada laboral cada mañana.
 
 
Llega siempre a tiempo a tu puesto de trabajo:
Siempre debemos ser puntuales. Llegar tarde a nuestro lugar de trabajo no solo da muy mala impresión, sino que además puede significar empezar la mañana corriendo, lo cual podría estropear el resto del día.
 
 
Respira hondo:
Dedica de 5 a 10 minutos a respirar profundamente antes de ponerte a hacer ninguna tarea en tu puesto de trabajo. Esto te ayudará a centrarte y a tomar verdadera conciencia de tu actividad durante la mañana. Por eso es vital que puedas llegar a tu trabajo con el suficiente tiempo para dedicar esos minutos a esa preparación mental.
 
 
Naturalmente, tienes que tener en cuenta que
el desayuno es la comida más importante de todo el día:
Dedica el tiempo necesario a desayunar adecuadamente antes de afrontar tu jornada laboral. De esta manera estarás tanto física como mentalmente mucho más activo para todo aquello que te venga a lo largo de la mañana.
 
 
Establece una lista de prioridades antes de ninguna otra cosa:
Y comienza tu trabajo con todas aquellas tareas que te parezcan las más importantes. Es probable que muchas mañanas tengas que arrastrar tareas que se quedaran a medias el día pasado, que pudieran ser más o menos urgentes, pero intenta comenzar el día con asuntos nuevos y frescos. Eso le dará a tu jornada un aliciente. Ya tendrás tiempo para abordar esas tareas acumuladas una vez hayas dejado en marcha los asuntos más importantes del día.
 
 
Por supuesto,
planifica esa lista de tareas y no dejes lugar a ninguna distracción:
Muchos pasan las horas más productivas del día leyendo listas interminables de e-mails no urgentes, que muchas veces vienen de la mano de enlaces a videos u otras páginas nada prioritarias que acabamos viendo, no sin consultar también las noticias o titulares de prensa del día…
 
 
A veces, las personas no están especialmente activas ni receptivas por la mañana. A muchos les cuesta ser persona en las primeras horas del día. Sin embargo, para lo primero, esa actividad y esa chispa que nos mueva con determinación pueden despertarse con una dosis extra de café o té. Y para lo segundo, la irritabilidad y el mal humor matutino pueden llegar a controlarse y educarse.
Ten consciencia de cómo te comportas con tus compañeros por la mañana e intenta transmitir una actitud positiva:
Las primeras horas en el trabajo van a determinar en gran medida tu actitud para el resto del día.
Esto es especialmente importante si tienes un puesto de responsabilidad o supervisión de equipo. Tus compañeros van a hacer lo que vean en ti. Si físicamente estás presente pero no muestras esa presencia con contactos visuales, conversaciones y muestras de actividad, no esperes que tu equipo responda de otra manera.
 
 
Lo más importante es lo primero:
Intenta realizar las llamadas más relevantes y enviar o responder los correos más urgentes en las primeras horas de trabajo. De este modo, es posible que hayas recibido respuesta a estos antes de finalizar tu jornada.
 
 
Prioriza:
Piensa que tu capacidad mental está en óptimas condiciones en las primeras horas del día. Optimiza esas horas realizando las tareas más importantes, as que te llevan a los mejores resultados. Ya tendrás tiempo a lo largo de todo el resto del día para hacer aquellas otras cosas menos relevantes.
 
 
Puedes proporcionarle a tu cerebro ejercicios mentales,
con una serie de pautas tan simples como coger el teléfono con la otra mano o sentarte en otra silla. Cambiar de alguna manera tu ubicación de vez en cuando, te va a ayudar a aprender a desarrollar tus tareas desde diferentes perspectivas. Y cuando te habitúes a ello, estarás aumentando tu capacidad cerebral, tu productividad o tu concentración.
 
 
Intenta realizar al menos una pausa a mitad de mañana:
Antes de que pierdas tu “momentum productivo”, una buena pausa de unos minutos te revitalizará y facilitará que afrontes el resto de la mañana prácticamente al mismo ritmo que las horas previas. Además, esa pausa te ayudará a mantener visualizados tus objetivos del día.
 
 
Para muchos de nosotros, ser activos, positivos y productivos en las primeras horas de la mañana, puede resultar un verdadero desafío. Pero merece la pena hacer un pequeño esfuerzo y adoptar una actitud positiva desde que salimos de casa si con ello podemos mejorar el resultado final de todo nuestro día.
 
Esperamos estos consejos y pautas puedan haberte ayudado. Y si lo deseas, no dudes en consultar el articulo original en inglés de Jacquelyn Smith “16 things you should do at the start of every work day
 
 

 
el veganismo y el respeto al mundo que nos rodea
 
Son muchos los estudios que han confirmado que la dieta a base de frutas, verduras, hortalizas, legumbres y cereales, es la más saludable para nuestro organismo. Es la más rica en fibra y nutrientes y mantiene limpios nuestras arterias y órganos vitales.
 
Pero más allá de la comida vegetariana, existe un movimiento social que lucha por la justicia para todos los animales, independientemente de la especie, rechazando todo especismo y fomentando el respeto hacia aquello que nos rodea.
 
Pero, ¿y qué es el especismo?
 
El especismo es la discriminación en función de la especie. Nos han enseñado que los animales no humanos están en el mundo para nuestro beneficio y provecho. Y sin embargo, no tenemos ningún derecho a considerarnos superiores a ninguno de ellos:
 
“Quien se oponga a los derechos de los animales y sostenga que el hecho de ser persona se basa en ser miembro de la especie Homo Sapiens no es más que un fanático de la especie, no más sensato que los fanáticos de la raza que otorgan mayor valor a la vida de los blancos que a la de los negros. Después de todo, los demás mamíferos luchan por seguir vivos, experimentan el placer y sufren el dolor, el miedo y el estrés cuando su bienestar peligra. Los grandes simios también comparten nuestros placeres más elevados de la curiosidad y el amor a los parientes, y nuestros dolores más profundos, el aburrimiento, la soledad y la pena. ¿Por qué se iban a respetar esos intereses en nuestra especie y no en las demás? “

(Steven Pinker)


 “Los animales existen en el mundo por sus propias razones. No fueron hechos para el ser humano, del mismo modo que los negros no fueron hechos para los blancos, ni la mujer para el hombre”

(Alice Walker)


 
El Veganismo es ese movimiento que lucha por los derechos de todas las especies. Y nos lleva a respetar a todos los animales, a crear las condiciones necesarias para hacer posible una convivencia NO VIOLENTA, protegiendo al mismo tiempo el medio que nos rodea y favoreciendo la sostenibilidad del planeta. Es el estilo de vida más sano para nuestro organismo, y a la vez, el más respetuoso con la Naturaleza.
 
Aunque pueda parecer paradójico, el hambre mata a millones de personas todos los años debido a la cría masificada de miles de millones de animales. El aumento de las dimensiones de las explotaciones ganaderas ha desencadenado la destrucción de millones de hectáreas de bosques para aumentar el área de pastos, lo que está provocando la muerte de plantas y otros animales.
Además, se están produciendo cereales específicamente para alimentar a esos criaderos, en vez de erradicar el hambre en el mundo.
 
Los animales que provienen de esas explotaciones intensivas, se crían para satisfacer nuestra demanda de carne, leche o huevos, donde son mutilados y maltratados en condiciones nada saludables, con el único propósito de obtener de ellos el máximo rendimiento posible.
 
Pero no solo para nuestro consumo en la dieta. El ser, humano siempre ha querido sacar el mayor provecho posible de los animales a costa delo que fuera necesario, incluso os propios sentimientos de las especies. Criaderos para su comercialización como mascotas, como prendas de vestir o para su explotación para nuestro propio entretenimiento forman también parte de este tipo de maltrato.
 
Cada vez son más las personas que rechazan todo este tipo de acciones, representaciones y negocios. Y cada vez son más los que verdaderamente creen y confían en la igualdad de todas las especies. Por un mundo mejor, más sostenible y más sano y gratificante para todos.
 
El veganismo es un modo de vida. Un modo de pensar, de hacer y de actuar en armonía con el medio que le rodea. Quizá para muchos sea un movimiento nuevo y difícil de llevar a cabo. Por eso, para hacerlo más fácil y divertido, cada vez son más los sitios web dedicados a la cocina vegana.
 
http://www.creativegan.net/   ha sido uno de esos sitios que nos ha hecho la boca agua. Cocina exquisita, saludable, e infinitamente más variada que la cocina a base de materia prima animal… Te recomendamos especialmente la sección de “guisos y estofados”, con recetas verdaderamente sorprendentes. Esperamos quieras probarlas y quizá decidirte a dar ese importante paso a una mejor alimentación y vida de respeto hacia nuestra naturaleza…
 
El siguiente video explica algunas de las verdades detrás de esos criaderos, mataderos, tiendas de mascotas, laboratorios científicos… nuestra falta de respeto y el camino que llevamos hacia una situación cruel e insostenible.
 
 

 
 

 
cómo crear buena suerte en tu vida
 
 
Decía Alex Rovira en su libro “La Buena Suerte”:

Crear Buena Suerte es preparar las circunstancias a la oportunidad.
Pero la oportunidad no es cuestión de suerte o azar: ¡siempre está ahí!

 
Una de las cosas que más le cuesta al ser humano entender respecto a su destino, es que depende en su inmensa mayoría de su actitud y de cómo afronta cada paso que le lleva hasta ese destino.
Hoy hemos querido venir con los que consideramos más importantes fundamentos a la hora de salir a buscar y a CREAR NUESTRA SUERTE.
 

Enfócate en aquello que deseas

En primer lugar y antes de todo, no podemos pretender alcanzar el éxito en cualquier aspecto de nuestra vida si vamos sin un rumbo bien establecido y dando palos al agua. Además de consumir nuestras energías, debemos tener siempre bien definido nuestro camino y todos y cada uno de los pasos que queremos dar. Podremos ir cambiando nuestra hoja de ruta sobre la marcha según se vayan modificando las circunstancias, pero debemos evitar en la medida de lo posible todo tipo de improvisación. Nuestra mente subconsciente se mostrará más activa y productiva si tenemos las cosas claras y nos ayudará a enfrentar los posibles obstáculos que se puedan presentar.
 

Sé perseverante

No tengas la menor duda de que la persistencia es una de las más importantes cualidades que van a marcar la diferencia entre lo que deseas y lo que realmente obtienes. Además, dado que será probable que aparezcan una serie de obstáculos en tu camino, tu perseverancia hará que te mantengas firme ante esos imprevistos.
 

Aporta valor

Realmente existen sólo dos opciones con respecto a este aspecto. O aportas valor, o restas valor. O haces las cosas eficientemente de manera que sean valoradas o estarás perdiendo tu tiempo y malgastando tus fuerzas.
 

Sorprende y déjate sorprender

Íntimamente relacionada con la idea de aportar valor a aquello que haces, busca cómo sorprender a la hora de dar cada paso al éxito. Y la mejor manera para ello es, sin duda, sorprenderte primero tú mism@. Haz que disfrutes con el proceso.
Cuando algo verdaderamente te importa, lo sientes más intensamente, y genera mayor poder de atracción y atención. Y no sólo para uno mismo, sino también para los demás.
Nuestro inconsciente trabaja de una manera un tanto especial. Y para hacerlo trabajar a su máxima potencia debemos conseguir sorprenderle. Es algo así como cuando te compras un coche nuevo que te gusta porque no está muy demandado y en cuanto lo has adquirido, ¡te encuentras ese mismo modelo por todas partes! O cuando te quedas embarazada y a los pocos días sientes que acaba de desatarse una epidemia de embarazadas…
No es que hayan cambiado las circunstancias en cuestión de días. Eso todo es sólo fruto de nuestro inconsciente sorprendiéndose…
 

Vive el cambio y disfruta de esa vivencia

Si además de sorprenderte, consigues disfrutar el proceso, tendrás la suerte de tu lado. Cuando disfrutas, cualquier esfuerzo parece menor y toda la maquinaria interna de nuestra mente se pone en funcionamiento a su máxima potencia. Haz que tu camino al éxito sea un bonito recuerdo el día de mañana.
 

“La mejor razón para fijar una meta es lo que recibes de ella al querer lograrla”

(Jim Rohn)


Decisión

No muestres dudas a la hora de salir en busca de tu suerte. Muestra decisión y una actitud positiva, y verás cómo la mayor parte de los obstáculos desaparecen. Para ello, debes tener bien claro el camino que debes seguir y mantenerte enfocado hacia él.
Además, al mostrarte decidido tu inconsciente, disfrutando y relajado, te irá mostrando a tu alrededor nuevas oportunidades que antes ni siquiera habías sido capaz de ver.
 

Simplifica

Ya hemos dicho en alguna otra ocasión que no somos superhéroes.
No quieras alcanzar más de lo que eres capaz de buenas a primeras. Todo llegará a su debido tiempo y necesitas un periodo de aclimatación.
Igual que un piloto de fórmula uno comienza su carrera con los Karting y la fórmula 3000, tus objetivos deberás alcanzarlos poquito a poco. Más pronto que tarde la suerte te irá llegando. Pero sé paciente, no vaya a ocurrirte lo del cuento de la lechera.
 
Por último, pero no por ello menos importante, confía en tus posibilidades y cree firmemente en ellas. Podrás encontrar una serie de obstáculos, pero no desistas. El universo, tu inconsciente o aquella fuerza natural en la que creas te hará encontrar el camino correcto a tus metas y a tu buena suerte.
 
El siguiente video de Elsa Punset en “El Hormiguero”explica un poquito cómo deberíamos actuar cada día en busca de nuestra particular buena suerte.
 
 


 
 

 
Los 6 grados de separación y el poder de las redes en nuestra vida
 
Muy estrechamente relacionado con la idea de que “el mundo es un pañuelo”, el hombre lleva décadas investigando el poder y la estructura de las redes que nos rodean en todos los aspectos de nuestra vida, tanto en nuestra vida exterior mediante los vínculos en nuestras relaciones personales, como las conexiones entre, por ejemplo, las células de nuestro cuerpo.
 
Son muy conocidos y han dado mucho que hablar, entre otros nombres importantes, los estudios realizados por Stanley Milgran y Ronald Graham en los años 60, o el trabajo de Brett C. Tjaden en los 90.
 
A grandes rasgos lo que la teoría de los 6 grados de separación (también conocida como el fenómeno del mundo pequeño) viene a expresar es que, sólo son necesarios unos pocos vínculos para poder hacer llegar una señal a cualquier punto remoto de una red, por muy grande que esta sea.
 
A modo de ejemplo, podríamos contactar con cualquier persona en el mundo (donde ya somos más de 7 mil millones de habitantes) a través de un puñado de personas donde, yo conozco a tal, que tiene un primo en nosedónde, que es vecino de la hermana de tal actriz, que estuvo trabajando en tal película con aquella estrella de cine de Hollywood, la cual estuvo en un acto benéfico con Barack Obama.
 
De ser así, yo estaría a sólo 5 vínculos del presidente de los Estados Unidos…
 
La ciencia ya está demostrando que la mayor parte de seres humanos formamos unas redes parecidas, con unos nexos de unión similares y donde gracias a unos pocos “puntos clave” que podríamos denominar puntos estratégicos, podemos llegar a prácticamente cualquier otra persona en el mundo casi sin problemas.
Las características de esos núcleos nos sirven para estudiar temas tan delicados como la propagación de virus informáticos o epidemias y enfermedades, la eficiencia de las redes eléctricas, ferroviarias o aéreas, o la trasmisión de los estímulos en nuestras células vitales. Teniendo especial cuidado en unos pocos puntos donde se concentran la mayor parte de las conexiones, podremos hacer que todo en esa red funcione de la manera más correcta posible.
 
Una vez más, el principio de Pareto y la proporción del 80-20 vuelve a estar presente en el caso que estamos tratando. Y este concepto en particular, en el ámbito laboral y el momento en el que nos encontramos, viene a establecer ciertas pautas y datos reveladores que podemos y debemos aplicar si pretendemos ser lo más eficientes posibles en nuestras tareas. Cada día son más las compañías y personas que se vuelcan en negocios estrechamente relacionados con el marketing de recomendación, donde la figura de una red adopta aún más una mayor importancia. Si deseas conocer un poco más sobre este tipo de negocios, puedes visitar la siguiente página informativa: QUÉ ES EL MARKETING DE RECOMENDACIÓN.
 
Y en este punto, los estudios no nos dejan indiferentes. Ya no importa lo grande que sea la red en torno a la cual construyamos nuestro negocio, sino la solidez y la salud en la que se encuentren esos centros estratégicos que se comportan como verdaderos núcleos y que nos proporcionan la manera de acceder a los puntos más remotos, y sin los cuales sería prácticamente imposible acceder a ellos.
 
Las redes nos rodean y gracias a ellas interactuamos, somos capaces de vivir, relacionarnos o movernos. Y ya sean redes físicas, químicas o emocionales, todas poseen estructuras parecidas. Y unos pocos núcleos de vital importancia que debemos cuidar, puesto que es gracias a ellos como se potencia todo lo que nos sucede en la vida.
 
El siguiente documental nos adentra en la raíz de todo el asunto, los estudios y trabajos que sobre ello se han realizado.
 
 


 
 

 
la persistencia de la memoria
 
Al comienzo de las vacaciones del año pasado tuve ocasión de leer un estudio que decía que durante estos meses estivales, muchos de nosotros pasamos alrededor de una hora y media diarias a estar de fiesta, beber y dormitar, en parte, de una manera un tanto incontrolada e improductiva. Este estudio viene a decir que en estos meses de sol, playa y vacaciones, habremos dedicado algo asi como 90 horas a actividades tan poco productivas como pueda ser no hacer absolutamente nada o, lo que es peor para nuestro organismo, emborracharnos o cambiar radicalmente nuestros hábitos del sueño.
 
Se han realizado comparaciones entre, por ejemplo, estar toda la tarde de copas o aprovechar algo de ese tiempo en otras actividades…
 
Y efectivamente, durante estos dos meses de julio y agosto, con esas 90 horas que quizá dediquemos a cosas como simplemente beber o tirarnos sobre una toalla en la playa, podriamos haber sido capaces de aprender, y partiendo desde cero, actividades tan variadas como hacer surf, tocar un instrumento musical o chapurrear un idioma nuevo. Podriamos ser capaces de apañarnos con el diseño de páginas web, o desarrollar una habilidad especial en los fogones practicando un poquito de cocina todas las tardes.
 
Y aunque pueda parecer chocante, esto te lo dice una persona que ha llevado un negocio de hosteleria a sus espaldas, y a quien siempre le interesaba que la gente bebiera y consumiera mucho en verano.
 
Mucha gente considera que ha sido un gran invento eso de los cursos de verano, ¿Tú no opinas lo mismo?
 
Esto es solo un dato a tener en cuenta a la hora de comprobar la manera como decidimos pasar nuestro tiempo, para que luego vayamos echando la culpa de nuestra situación laboral o económica a otros…
 
Cuentan las estadísticas que dedicando productivamente una media de 30 minutos diarios a una actividad, en solo 2 meses puedes tener una habilidad importante en esa disciplina. En solo 2 años, podrias ser un experto a nivel nacional. Y en 5 años, podrías convertirte en un verdadero profesional a nivel mundial.
 
Hoy en día y tal y como tenemos la situación laboral en prácticamente todo el mundo, la competencia se presenta cada día más dura y es ahora más que nunca cuando debemos estar mejor preparados a la espera de lo que nos pueda venir el día de mañana. Nada en la vida es seguro, y mucho menos nuestro puesto de trabajo y nuestro futuro profesional. Y es ahora mas que nunca cuando tenemos que decidir si es mas importante para nosotros “descansar” y desconectar de nuestro aburrido dia a dia, o plantearnos la idea de prepararnos para un futuro profesional mas adecuado a nuestras espectativas, y tener en nuestras manos la llave de un “día a día” un poco más a nuestro gusto…
 
La vida no regala nada, y por supuesto, todo exito duradero implica cierto sacrificio. Si te conformas con lo que tienes, disfruta de tus vacaciones tirado en la playa, bebiendo mojitos y cubatas, o cerrando las discotecas cada noche. Y durmiendo 12 horas todos los dias y nunca despertarte antes de la hora del almuerzo. Pero si aspiras a un poquito mas de lo que tienes, no esperes a que la prosperidad en tu vida te llegue por el camino facil. Y prepárate y sal a por ella. Y si todavia despues de intentarlo no lo acabas consiguiendo, al menos habras aprendido una nueva actividad en tu vida, lo cual no tiene precio.
 
Es cierto que todos necesitamos nuestro periodo de descanso, pero tambien es cierto que para muchos, estas son las unicas fechas que hay disponibles para emprender nuevos proyectos y metas. A lo mejor convendria sacrificar un rato de alcohol o de playa con el fin de alcanzar alguno de tus sueños.
 
Sin más, nuestros más positivos deseos de que puedas extraer lo mejor de estas vacaciones…
 
 

 
ley de parkinson Dilbert
 
Estrechamente ligada con la procrastinación o “la acción de postergar lo que uno debe hacer para dedicarse a otras actividades más triviales y apetecibles”, la Ley de Parkinson, formulada por Cyril Northcote Parkinson en 1957 es, junto con el Principio de Pareto (al que también dedicamos este otro artículo), una de las leyes fundamentales de la productividad.
 
Aplicada a prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida, esta ley establece que todo trabajo se expande hasta llenar el tiempo que se dispone para llevarlo a cabo.
 
Dicho en otras palabras, cuando sabemos que disponemos de tiempo suficiente para hacer las cosas, inconscientemente nuestro cerebro se relaja, encontramos distracciones o empezamos a dedicar más tiempo a otras cosas menos urgentes.
 
Por ende, el tiempo que dedicamos a cualquier asunto de nuestra vida tiende a ser inversamente proporcional a su importancia real.
 
Qué podemos hacer para evitar esta falta de productividad en nuestra vida?
 
 
1. En primer lugar debes considerar la idea de que no eres un superhéroe: hay que hacer las cosas de una en una. De lo contrario, intentando ser más productivo haciendo muchas cosas al mismo tiempo no harás ninguna de manera óptima.
 
2. Aprende a establecer prioridades. Saber decir NO resulta imprescindible. Habrá muchos temas que te van a robar mucho tiempo y no te conducen a ninguna parte. Céntrate en aquello verdaderamente importante.
 
3. Elabora tu mapa de ruta. haz listas de esas tareas importantes la víspera o a primera hora de la mañana. De esta manera tendrás presente en todo momento en qué aspectos y tareas concentrarte y no perderás el tiempo en aquellas cosas menos relevantes.
 
4. Divide las tareas en períodos de tiempo no superiores a 1 hora y prémiate por objetivos cada vez que tomes un descanso (tomándote una ducha relajante, preparando un delicioso postre, viendo un capítulo de tu serie favorita…). Pero sólo como premio a tus objetivos y al cumplimiento de esas tareas.
De esta manera conseguirás aprovechar más el tiempo que dediques a cada cosa y te resultará más gratificante.
 
5. Ponte fechas límite muy ajustadas. de manera inconsciente y natural, cuanto menos tiempo dispones, más se centra tu cerebro en lo verdaderamente importante, dejando de lado lo superfluo y menos relevante.
 
De esta manera, mejora la productividad, la concentración y lleva a disfrutar de todo aquella tarea llevada a cabo. Eso deriva, en último término, en un aumento de la autoestima y de la satisfacción personal, lo que alimenta nuevamente todo el proceso.
 
 
En lo que respecta a la Ley de Parkinson aplicada a la economía, esto también se refleja en el modo en que los gastos tienden a aumentar hasta cubrir los ingresos. Este es uno de los motivos por los cuales muchas personas, a pesar de encontrar mejores puestos de trabajo mejor remunerados, se encuentran una y otra vez con las mismas dificultades de dinero a final de mes.
 
El siguiente vídeo es un fragmento del programa de Redes titulado “Somos Predeciblemente Irracionales”, en el que Dan Ariely, catedrático de psicología y conductas económicas por el MIT, expone alguno de los fundamentos y consecuencias de la Ley de Parkinson y la procrastinación en nuestras vidas.