Nacido en Nueva York el 6 de junio de 1960 , Steve Siro Vai, ya desde sus primeros años se interesó por aprenderlo todo de los grandes del rock como Jimmy Page y Jimi Hendrix. Y siendo todavía menor de edad, ya estaba trabajando para el mítico Frank Zappa, encargándose inicialmente de realizarle las transcripciones para guitarra. Poco tardó Frank en darse cuenta de su enorme potencial y le acabó suplicando que se uniera a su formación, con la que estuvo de gira y a la que ha dedicado innumerables colaboraciones .
Su carrera ha sido un constante éxito. Galardonado en varias ediciones como mejor guitarrista contemporáneo por la revista “Guitar Player”, es uno de los pocos músicos que puede decir que tiene en su carrera un Grammy o un premio Les Paul a la innovación y creación de música y su tecnología.
Ninguno de sus Álbumes han pasado desapercibidos, y la Industria se ha volcado con él desde sus primeras colaboraciones con formaciones como Whitesnake en los 80, hasta las bandas sonoras o videojuegos a los que ha aportado su sonido único e inimitable.
Creador incansable, su “Sound Theories” con la Orquesta Metropole Holandesa supuso un verdadero punto de inflexión en su obra. Sus creaciones empezarían a dejar de ser música con guitarras para ser directamente valiosas piezas musicales. Vai siempre quiso ser compositor, por encima incluso de ser Guitarrista.
Pero lo más grande por encima de su técnica, de su imaginación, de su talento o su sentido del oído, es su manera de pensar. Es un excelente docente, a la vez que inspirador y motivador. Un verdadero ganador, que siempre luchó por un sueño, y una vez alcanzado, ahora andará buscando un sueño todavía mayor.
En una Mastesclass concedida a un selecto grupo de Alumnos, Vai confesó sus mayores secretos:
Su método de trabajo, con sus interminables ejercicios hasta alcanzar el grado de perfección, practicando hasta 10 horas diarias porque la práctica era la única manera de superar los obstáculos, y porque necesitaba que su instrumento hablara lo que su timidez le impedía manifestar al mundo.
Y una actitud positiva que le ha llevado a alcanzar todo aquello y todavía más…
“Hay tres cosas que usualmente, la mayoría de la gente,
sobre todo los músicos jóvenes me preguntan, ya saben…
¿Cómo destaco en este negocio?
¿ cómo grabo un disco, lo pongo en circulación,
y hacer que la gente lo escuche y lograr ser exitoso?
Creo que el primer paso es,
identificar qué es lo que realmente buscamos…
porque, sea lo que sea lo que realmente quieres,
eso es lo que saldrá.
Creo que cuanto más sincero seas,
mejor será el resultado.
En mi caso, tengo fortalezas y debilidades,
pero no trabajo con mis debilidades, las ignoro.
Y cultivo mis fortalezas.
El nivel de logro que tengamos en cualquier cosa,
es el reflejo de la capacidad que tengamos para enfocarnos en eso.
Porque la única cosa que te está reteniendo, es tu forma de pensar.
Elige una canción en tu cabeza que te gustara tocar.
Algo que esté dentro de tu alcance.
Imagina, ahora mismo, esa canción.
Vete a ti mismo tocándola,
esa es la primera parte del ejercicio para lograr algo.
Ahora, mientras te imaginas a ti mismo tocándola,
imagina cómo sonaría perfectamente.
Vete y escúchate tocarla, elegantemente, hermosamente,
ya sea un tema de metal agresivo, sea lo que sea,
pero vete a ti mismo tocándola de principio a fin perfectamente, con confianza.
Cuanto más seas capaz de cristalizar esa visión,
más te convertirás en esa visión, con tu propósito.
Hablemos de práctica. Hablemos de pasar tiempo, de alcanzar tu meta.
Porque conozco las típicas quejas:
tenemos obligaciones, tenemos responsabilidades…
Con tantas otras cosas que debemos hacer,
¿cómo encontramos tiempo para tocar el instrumento?
Yo recomiendo que encuentren un tiempo que sea solo suyo.
Un tiempo donde apagues el móvil, apagues el teléfono, apagues internet,
te sientes y te enfoques en tu meta.
Cuando te sientas desanimado, ve la fotografía completa,
vuelve a ese lugar de excitación, así es como lo superarás.
Debes ver la fotografía completa, ver tu logro completado,
porque estará tan cristalizado en tu cabeza,
que cuando sabes, cuando sientes -“puedo hacer esto”-
ya sabes volver a esa imagen, y podrás verte a ti mismo haciéndolo.
Ahora debes ponerte a trabajar.
No es trabajo, no hay trabajo involucrado,
porque es todo disfrute, porque sabes que estás alcanzando tu meta.
Nunca trabajé un dia en mi vida en este negocio, quiero decir con la guitarra.
Nunca fue un esfuerzo, honestamente.
Tuve un montón de desafíos, tuve que, ya saben, pasar por mucho,
pero cuando evalúo mis sentimientos
acerca de lo que hago y mi éxito por así decirlo,
nunca hubo un solo día de esfuerzo en mi vida.
Porque para mí tocar la guitarra es un placer.
Así que deben separar pieza por pieza.
Si se trata de una canción clásica deben ir de una parte a la vez
y luego seguir con la siguiente parte, y la siguiente, y la siguiente…
Eventualmente serás capaz de tocar esta pieza de música entera
y lo harás de maravilla, de punta a punta.
Ahora es que debes apegarte a esto, apegarte completamente a seguir tocándola,
porque primero debes poner tus dedos en forma.
Pero luego, una vez que poseas esta pieza musical, entonces fluirá,
entonces será como si todo viniera a ti,
esta habilidad de convertirte en la Música”.
Steve Vai es considerado por muchos el mejor guitarrista moderno de la todos los tiempos, y el mayor innovador con diferencia. Algo que en sus inicios, le hiciera llevarse numerosas críticas. Él mismo ha contado en varias ocasiones que en las audiciones de su escuela, algunos de sus profesores le instaban olvidarse de la música, porque “no sabía más que aporrear la guitarra”. Y es que los viejos paradigmas son capaces de cortar nuestras alas y privarnos de volar en busca de nuestros objetivos, pero solo si nos detenemos a escucharlos…
El, no solo no los escuchó, sino que fue aquello lo que le llenó de fuerzas para seguir luchando por un sueño…