actitud positiva

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la persistencia de la memoria
 
Al comienzo de las vacaciones del año pasado tuve ocasión de leer un estudio que decía que durante estos meses estivales, muchos de nosotros pasamos alrededor de una hora y media diarias a estar de fiesta, beber y dormitar, en parte, de una manera un tanto incontrolada e improductiva. Este estudio viene a decir que en estos meses de sol, playa y vacaciones, habremos dedicado algo asi como 90 horas a actividades tan poco productivas como pueda ser no hacer absolutamente nada o, lo que es peor para nuestro organismo, emborracharnos o cambiar radicalmente nuestros hábitos del sueño.
 
Se han realizado comparaciones entre, por ejemplo, estar toda la tarde de copas o aprovechar algo de ese tiempo en otras actividades…
 
Y efectivamente, durante estos dos meses de julio y agosto, con esas 90 horas que quizá dediquemos a cosas como simplemente beber o tirarnos sobre una toalla en la playa, podriamos haber sido capaces de aprender, y partiendo desde cero, actividades tan variadas como hacer surf, tocar un instrumento musical o chapurrear un idioma nuevo. Podriamos ser capaces de apañarnos con el diseño de páginas web, o desarrollar una habilidad especial en los fogones practicando un poquito de cocina todas las tardes.
 
Y aunque pueda parecer chocante, esto te lo dice una persona que ha llevado un negocio de hosteleria a sus espaldas, y a quien siempre le interesaba que la gente bebiera y consumiera mucho en verano.
 
Mucha gente considera que ha sido un gran invento eso de los cursos de verano, ¿Tú no opinas lo mismo?
 
Esto es solo un dato a tener en cuenta a la hora de comprobar la manera como decidimos pasar nuestro tiempo, para que luego vayamos echando la culpa de nuestra situación laboral o económica a otros…
 
Cuentan las estadísticas que dedicando productivamente una media de 30 minutos diarios a una actividad, en solo 2 meses puedes tener una habilidad importante en esa disciplina. En solo 2 años, podrias ser un experto a nivel nacional. Y en 5 años, podrías convertirte en un verdadero profesional a nivel mundial.
 
Hoy en día y tal y como tenemos la situación laboral en prácticamente todo el mundo, la competencia se presenta cada día más dura y es ahora más que nunca cuando debemos estar mejor preparados a la espera de lo que nos pueda venir el día de mañana. Nada en la vida es seguro, y mucho menos nuestro puesto de trabajo y nuestro futuro profesional. Y es ahora mas que nunca cuando tenemos que decidir si es mas importante para nosotros “descansar” y desconectar de nuestro aburrido dia a dia, o plantearnos la idea de prepararnos para un futuro profesional mas adecuado a nuestras espectativas, y tener en nuestras manos la llave de un “día a día” un poco más a nuestro gusto…
 
La vida no regala nada, y por supuesto, todo exito duradero implica cierto sacrificio. Si te conformas con lo que tienes, disfruta de tus vacaciones tirado en la playa, bebiendo mojitos y cubatas, o cerrando las discotecas cada noche. Y durmiendo 12 horas todos los dias y nunca despertarte antes de la hora del almuerzo. Pero si aspiras a un poquito mas de lo que tienes, no esperes a que la prosperidad en tu vida te llegue por el camino facil. Y prepárate y sal a por ella. Y si todavia despues de intentarlo no lo acabas consiguiendo, al menos habras aprendido una nueva actividad en tu vida, lo cual no tiene precio.
 
Es cierto que todos necesitamos nuestro periodo de descanso, pero tambien es cierto que para muchos, estas son las unicas fechas que hay disponibles para emprender nuevos proyectos y metas. A lo mejor convendria sacrificar un rato de alcohol o de playa con el fin de alcanzar alguno de tus sueños.
 
Sin más, nuestros más positivos deseos de que puedas extraer lo mejor de estas vacaciones…
 
 

 
ley de parkinson Dilbert
 
Estrechamente ligada con la procrastinación o “la acción de postergar lo que uno debe hacer para dedicarse a otras actividades más triviales y apetecibles”, la Ley de Parkinson, formulada por Cyril Northcote Parkinson en 1957 es, junto con el Principio de Pareto (al que también dedicamos este otro artículo), una de las leyes fundamentales de la productividad.
 
Aplicada a prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida, esta ley establece que todo trabajo se expande hasta llenar el tiempo que se dispone para llevarlo a cabo.
 
Dicho en otras palabras, cuando sabemos que disponemos de tiempo suficiente para hacer las cosas, inconscientemente nuestro cerebro se relaja, encontramos distracciones o empezamos a dedicar más tiempo a otras cosas menos urgentes.
 
Por ende, el tiempo que dedicamos a cualquier asunto de nuestra vida tiende a ser inversamente proporcional a su importancia real.
 
Qué podemos hacer para evitar esta falta de productividad en nuestra vida?
 
 
1. En primer lugar debes considerar la idea de que no eres un superhéroe: hay que hacer las cosas de una en una. De lo contrario, intentando ser más productivo haciendo muchas cosas al mismo tiempo no harás ninguna de manera óptima.
 
2. Aprende a establecer prioridades. Saber decir NO resulta imprescindible. Habrá muchos temas que te van a robar mucho tiempo y no te conducen a ninguna parte. Céntrate en aquello verdaderamente importante.
 
3. Elabora tu mapa de ruta. haz listas de esas tareas importantes la víspera o a primera hora de la mañana. De esta manera tendrás presente en todo momento en qué aspectos y tareas concentrarte y no perderás el tiempo en aquellas cosas menos relevantes.
 
4. Divide las tareas en períodos de tiempo no superiores a 1 hora y prémiate por objetivos cada vez que tomes un descanso (tomándote una ducha relajante, preparando un delicioso postre, viendo un capítulo de tu serie favorita…). Pero sólo como premio a tus objetivos y al cumplimiento de esas tareas.
De esta manera conseguirás aprovechar más el tiempo que dediques a cada cosa y te resultará más gratificante.
 
5. Ponte fechas límite muy ajustadas. de manera inconsciente y natural, cuanto menos tiempo dispones, más se centra tu cerebro en lo verdaderamente importante, dejando de lado lo superfluo y menos relevante.
 
De esta manera, mejora la productividad, la concentración y lleva a disfrutar de todo aquella tarea llevada a cabo. Eso deriva, en último término, en un aumento de la autoestima y de la satisfacción personal, lo que alimenta nuevamente todo el proceso.
 
 
En lo que respecta a la Ley de Parkinson aplicada a la economía, esto también se refleja en el modo en que los gastos tienden a aumentar hasta cubrir los ingresos. Este es uno de los motivos por los cuales muchas personas, a pesar de encontrar mejores puestos de trabajo mejor remunerados, se encuentran una y otra vez con las mismas dificultades de dinero a final de mes.
 
El siguiente vídeo es un fragmento del programa de Redes titulado “Somos Predeciblemente Irracionales”, en el que Dan Ariely, catedrático de psicología y conductas económicas por el MIT, expone alguno de los fundamentos y consecuencias de la Ley de Parkinson y la procrastinación en nuestras vidas.
 
 


 
 

 
el pensamiento irracional
 
Los pensamientos irracionales son reacciones espontáneas y automáticas por parte de nuestro inconsciente, generalmente involuntarias, que dan lugar a mensajes y diálogos internos de enorme carga emocional, y que afectan en mayor o menor medida a nuestras decisiones ante todo aquello que nos rodea.
 
Forjados en su mayor parte desde la infancia, etapa de la vida en la que todavía no hemos desarrollado una capacidad de análisis solida, suelen estar estrechamente relacionados con viejos paradigmas y creencias heredadas.
 
No solo no nos hacen ningún bien, sino que la mayor parte de las veces condicionan nuestras mejores decisiones sin motivos coherentes.
 
A pesar de no ser fieles a la realidad, puesto que no son fruto de un acto de reflexión y análisis objetivos, tienen el increíble poder de ser creídas con facilidad, de exagerar la magnitud, importancia o consecuencias de las situaciones en las que se generan.
 
Fruto de un pensamiento irracional son esas frases que en alguna ocasión han bombardeado nuestra cabeza:
 
“No sirvo para nada”
“Jamás seré feliz si no tengo dinero”
“Seguro que le caigo mal a tu familia”
“Todo lo que estoy pasando es culpa de…”
“¿Y si la desgracia que está pasando él me llegara también a mí?”

 
 
El victimismo, la sobregeneralización o culpabilidad son términos tremendamente subjetivos, y son el foco de todos aquellos pensamientos que nos están haciendo daño.
 
 
¿Cómo podemos hacer frente a nuestro pensamiento irracional?
 
En primer lugar y, lo más importante de todo, debemos creer en nuestras posibilidades y confiar en nuestra intuición, enfrentándonos con decisión a esos miedos que provocan tales situaciones y pensamientos internos.
 
Debemos intentar desdramatizar. Hacer balance del pasado y examinar si algo parecido había ocurrido antes. ¿Qué consecuencias tuvo? ¿Realmente fue tan malo?
Hay que razonar y analizar las situaciones objetivamente. Valorar las distintas probabilidades de todo aquello que pueda derivar de nuestra decisión y ante todo, nunca adelantar acontecimientos.
Y es que, ya deberíamos saber que muy pocas veces las cosas pueden resultan tan negativas como nuestra mente es capaz de imaginar. La Ley de Murphy sólo existe en la medida que creamos en ella.
 

“El hombre no se ve distorsionado por los acontecimientos,
sino por la visión que tiene de ellos”
                                                                                                                                                                                                                                                              (Epicteto)
 
 

 
cómo afecta el calor y el verano a nuestro estado de ánimo
 
Pues bien, para aquellos que nos encontramos en el hemisferio sur, ya oficialmente ¡ha llegado el verano!
Y para muchos de nosotros es, sin duda, la mejor época de todo el año. Las vacaciones, el buen clima y la mayor disponibilidad de tiempo hacen del periodo estival el más adecuado para descansar y recuperar las energías perdidas. Sin embargo, se ha demostrado científicamente que no es tan bonito el verano como lo pintan…
 
En parte debido a las altas temperaturas y a los cambios de nuestras rutinas, nuestros ciclos del sueño se ven alterados. El calor nos impide dormir adecuadamente, nuestros sueños son más ligeros y no terminamos de descansar adecuadamente por las noches.
Además, el retrasar nuestros horarios, tanto por las mañanas como por las noches, son para nuestro reloj interno como una verdadera bomba.
 
Consecuencia de esto, el verano provoca que nuestro descanso sea de peor calidad. Y esto nos acaba llevando a estados de agotamiento y tristeza según va avanzando la temporada.
 
El sol, como energía en estado puro, es para el ser humano una excelente fuente de vitalidad y salud, y se comporta en nuestro sistema como un verdadero excitante. Una cualidad que debería tener consecuencias positivas en nuestro comportamiento. Pero que, mezclado con un estado de agotamiento y tristeza consecuencia de la falta de descanso debida al calor, produce un efecto totalmente contrario.
 
Estres, irritabilidad, negativismo, desmotivación o mal humor, pueden ser los resultados más probables de esa mezcla. Es por ello que estas fechas son las más propensas a rupturas de pareja, enfados o depresiones. Y si a ello le sumamos la disponibilidad de tiempo para hacer y, sobre todo, para darle vueltas a nuestra cabeza y pensar, pues como que todavía peor…
 
Esto se debe, en parte, a las endorfinas, que son las “hormonas de la felicidad y el bienestar” y se producen como respuesta a los estímulos del sol en nuestro cerebro. El problema es que en verano, los niveles de endorfinas en la sangre disminuyen. Y es por eso que nos encontremos más cansados y sensibles a todos los demás factores.
 
Dicho lo cual, parece más que evidente por qué estos meses son los meses de vacaciones por naturaleza para las empresas y centros de enseñanza: Coincide con la época que el cuerpo está menos receptivo a la actividad.
 
 
Evitar males mayores y poder disfrutar de unas bonitas vacaciones sin preocupaciones y acompañados de un buen clima y ojalá, una buena compañía, puede ser relativamente sencillo si seguimos una serie de recomendaciones:
 
  1.  Buscar actividades que nos motiven y puedan compensar en la medida de lo posible las consecuencias del calor y de los cambios en nuestro ciclo del sueño.
 
  2.  Evitar los golpes de calor extremo, sobre todo el de aquellas horas entre las horas del mediodía, y protegerse bien con sombrillas, viseras, ropa cómoda, etc, para no dar lugar a insolaciones.
 
  3.  Hidratarse adecuadamente. Si beber suficiente agua ya es necesario durante el resto del año, en los meses de calor resulta todavía más importante. De esta manera, retrasaremos el agotamiento de nuestras células y de nuestro organismo.
 
  4.  Aumentar el consumo de alimentos básicos ricos en
hierro: pescado, lentejas frutos secos…
cereales integrales: altamente recomendables en estas fechas por su contenido en fibra y magnesio.
Sales minerales: a través de frutas y verduras en cantidad
 
 
Ahora sí, teniendo un poquito cuidado y dando respuesta a las necesidades de nuestro organismo, ya estamos preparados para disfrutar como se merecen estos meses de verano…
 
 

 
Will Smith
 

“No sé cual es mi misión,
pero quiero estar aquí para una razón más grande.
Me esfuerzo por parecerme a la gente mas importante que ha vivido jamás”

                                                                        (Will Smith)

 
 
Su figura se ha consagrado como una de las más importantes del cine actual, siendo el actor mejor pagado de todo Hollywood. Él, su mujer y sus hijos han sido considerados la familia más influyente de los Estados Unidos, por encima incluso de los Obama, con quienes tienen una excelente amistad. Nos estamos refiriendo a Will Smith, a su esposa Jada y a sus hijos Jaden y Willow. Una familia que ha sabido trasmitir la pasión por hacer las cosas desde el corazón. Y uno de esos ejemplos motivadores para seguir luchando por nuestras metas.
 
Williard Christopher Smith Jr. nació en Philadelphia, Pennsylvania, el 25 de septiembre de 1968. Desde bien joven, fue un niño muy inteligente, despierto, inquieto e interesado por todo aquello que le rodeaba, y se ganó por méritos propios el apodo “The Fresh Prince” (el Príncipe Descarado) que le fuera impuesto en sus días de instituto y con el que aún hoy se le recuerda.
 
Con habilidades para cantar, bailar y actuar, no tardaría en hacer sus primeras incursiones en el mundo de la música.
 
De la mano de su amigo y DJ Jazzy Jeff, al que conoció improvisando canciones en una fiesta de cumpleaños, empezaría su carrera a la fama, grabando una serie de álbumes entre 1987 y 1993. Alcanzaron un éxito más que notable, que les reportaría dos discos de platino y un Premio Grammy.
 
Aprovechando el tirón y ya consagrado como rapero de cierto éxito, su propia historia personal inspiró a la Warner a contar la experiencia de un joven rapero de Philadelphia que se había trasladado a casa de sus tíos en Los Ángeles y cumplir su sueño más ambicioso.
 
El Príncipe de Bel Air” resultó ser un éxito rotundo, que desbordó las previsiones más optimistas. Una serie divertida y protagonizada por un joven irreverente que chocaba con muchos viejos paradigmas estadounidenses, que emitió la NBC durante seis excelentes temporadas y que consagraron a Will como una de las más prometedoras estrellas de la televisión. Y ello le permitió dar el salto a la gran pantalla sin ningún problema.
 
A partir de ese momento, continuados y rotundos éxitos en películas comerciales lo han llevado a ser uno de los actores más taquilleros.
Entre ellas, La trilogías “Bad Boys” (1995, 2003, 2013) y “Men in black” (1997, 2002, 2012), “Independence Day” (1996), o “Yo, Robot” (2004).
 
Will Smith ha sido uno de esos actores que han sabido aprovechar muy inteligentemente su éxito y ha querido crecer como profesional aprovechando todas aquellas oportunidades que le llegaban, y ha quedado demostrado en películas mucho más íntimas y personales como:
Ali” (2001), “En busca de la Felicidad” (2006), “Soy Leyenda” (2007), “Siete Almas” (2008) o la versión para la gran pantalla del musical “Annie”, que se espera se estrene a comienzos de 2014 y donde cuenta con la ayuda de Emma Thompson como guionista.
 
Y quizá por eso, Will Smith es actualmente el actor mejor pagado de Hollywood. Y sus premios comienzan a sucederse:
 
Nominado en 2 ocasiones a los Oscar como mejor actor por “Ali” y “En Busca de la Felicidad”;
Nominado en 4 ocasiones a los Globos de Oro, por “El Príncipe de Bell Air”, “Ali” y “En Busca de Nemo”.
 
Es mucho más que un gran músico o actor. Es un excelente comunicador, con un aura especial ante las cámaras y ejemplo para muchos jóvenes y no tan jóvenes. Su familia, sus valores y principios son dignos de admiración. Además de inteligente, ha sabido aprovechar cada una de las oportunidades que le han sido puestas en su camino. Gran pensador, filósofo y humanista, sus entrevistas trasmiten excelentes mensajes motivadores. Sin duda, una de las figuras más relevantes, no solo del cine, sino de todo el panorama actual.
 
Como pequeño homenaje, os dejamos una de sus piezas magistrales más inspiradoras:
 
 


 
 

 
el vendedor más grande del mundo (por Og Mandino)
 
En esta obra, de fácil lectura y bonita enseñanza, el autor relata la historia de un vendedor ya anciano que intenta transmitir sus conocimientos a un discípulo a través de diez pergaminos que contienen principios para lograr el éxito en el arte de vender.

“Clavaré mi vista en aquellos objetivos que pretendo alcanzar,
aunque siempre me parezcan lejanos,
porque al final del desierto, siempre crece la hierba”

 
Pilar imprescindible para adquirir las habilidades necesarias en la vida, no solo para aquellos que se dedican a las ventas, sino para todos y cada uno de nosotros. Ya que de, alguna manera, todos vendemos algo. Bien sea un producto, bien seamos nosotros mismos…
 
El artículo Perseverando Hasta Triunfar narra un fragmento de esta obra, altamente recomendable.
 
 
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El Vendedor más Grande del Mundo (por Og Mandino)
 
 

 
Un milagro para Helen Keller
 
Título Original:
The Miracle Worker
 
Director:
Nadia Tass
 
Intérpretes:
Alison Elliott, Hellie Kate Eisenberg, David Strathaim, Kate Greenhouse
 
 
 
 
 
 
Película de Nadia Tass (2000) que narra la vida de Helen Keller, una niña que desarrolló una sordoceguera a causa de unas fuertes fiebres cuando sólo contaba con 19 meses.
 
Habiendo crecido sin un modo eficaz de comunicarse y relacionarse con su entorno, Helen acabará acumulando una rabia que desembocará en un comportamiento salvaje imposible de enfrentar, que llevará a su familia a plantearse la posibilidad de trasladarla a un internado. Sin embargo, como última esperanza, deciden contratar a una tutora privada para ella.
 
Anne Sullivan, su maestra a partir de ese momento, la acompañará en el proceso de aprendizaje de un mundo totalmente desconocido para la niña: el mundo de las palabras y su verdadero significado.
 
Basada en la historia real de Helen Keller y Anne Sullivan, la película muestra, por un lado, el amor que surge de Anne hacia Helen, y sus esfuerzos por poder dar a la niña lo mejor de sí misma.
 
Por otro lado, se siente ese coraje de una maestra por hacer comprender a unos padres que el futuro de su hija dependerá de cómo ellos se enfrenten al problema.
 

“Tener lástima por alguien es desperdiciar energía”

 
““no se puede proteger o hablar por otras personas.
La única esperanza es enseñarles a hacerlo por sí mismos.
Lo que les exijan ahora es lo que serán””

 
 

 
 

 
los 5 tipos de soñadores
 
Hace unos días, echando un vistazo al libro “Escuela de Negocios” de Robert Kiyosaki , (para quien no lo sepa, Robert es uno de los mayores expertos en el mundo de los Negocios), me llamó la atención la clasificación que hacía de las personas en función de sus sueños. No me estoy refiriendo al mundo onírico, sino a esos sueños de futuro que todos deberíamos tener. Esos objetivos que nos proponemos en la vida…
 
Así, él distingue a cinco tipos de soñadores:
 
 

1. Están los soñadores que sueñan con el pasado

Son aquellos cuyos grandes logros en la vida se han quedado atrás en el pasado y de mismo modo, también sus pensamientos.
Una persona que sueña con su pasado, con aquellos días en los que tenía éxito en el deporte, en el ámbito sentimental o en el trabajo, es una persona que ha perdido la ilusión y que necesita crear un sueño para su futuro y de este modo hacer que su vida vuelva a la vida.
 
 

2. Están los soñadores que sueñan sólo sueños pequeños

Estas personas sólo sueñan sueños pequeños porque de esta manera se sienten confiados porque consideran fácil poder alcanzarlos. Lo más graciosos es que, a pesar de vivir sus vidas teniendo sueños que saben que pueden conseguir, parece que nunca quieran vivir esos sueños.
Son aquellos que e día de mañana dirán: “tenía que haber hecho aquello. Pero nunca me decidí a hacerlo…”
 
 

3. Están los soñadores que han alcanzado sus sueños pero no se han buscado nuevos sueños

Es, por ejemplo aquel joven que siempre deseó ser médico o abogado y ahora, después de conseguirlo, siente que su rutina se ha vuelto un tanto aburrida. La razón es porque él sigue anclado en un sueño pasado y sigue reviviéndolo en vez de salir a buscar una nueva aventura para su vida.
 
 

4. Están los soñadores que tienen grandes sueños pero andan por la vida sin alcanzar sus objetivos porque carecen de un plan que les permita conseguirlo

La mayoría de las personas pertenecen a este grupo. Sueñan en grande y luchan por hacer realidad sus sueños. El problema es que pretenden alcanzarlos solos, sin ningún plan y sin la ayuda de nadie. Y eso les hace estar luchando constantemente y pensando en “la gran oportunidad”, “el momento perfecto” o “la idea definitiva”.
 
 

5. Están los soñadores que sueñan en grande, que alcanzan sus sueños y buscan nuevos sueños cada vez más grandes

Es ese tipo de soñadores que todos desearíamos ser. Que tienen las ideas claras, un plan bien elaborado y el apoyo humano necesario para poder alcanzar sus objetivos.
Permanecen siempre motivados. Y para cuando han conseguido aquello que tanto deseaban ya ha buscado un nuevo sueño, aún más ambicioso, que les mantiene ilusionados y en un constante mirar hacia adelante.
 

Las personas menos felices son aquellas que
se han dado por vencidas en sus sueños

 
¿Y tú?
¿Qué tipo de soñador eres?
¿Tienes verdaderos sueños?
 
Te invito a evitar permanecer estancado en ningún recuerdo pasado de tu vida.
De modo que,siempre que lo desees, estarás a tiempo de caminar hacia el futuro… proyectando siempre nuevos y revitalizantes sueños.
 
 

 
Thomas Edison
 
Pocas personalidades han tenido la repercusión que haya podido tener Thomas Edison (1847-1931), en su día considerado el hombre más importante de América del S.XX.
Motivos no faltan para ello. Sus ideas e inventos, muchos de ellos, precursores de aparatos que aún hoy utilizamos en nuestra vida cotidiana, lo consagran como uno de los más prolíficos inventores de la historia moderna, con más de 2.300 patentes, y quizá sólo superado por Nikola Tesla.
 
La historia cuenta que Thomas fue un niño que sentía poco interés por la escuela y reconoció en varias ocasiones que le aburría la monotonía de aquellas clases a las que le obligaban a asistir.
 
Sin embargo, todo cambió el mismo día que vino a parar a sus manos el libro “Escuela de Filosofía Natural” de Richard Green Parker. Una obra que le despertó su curiosidad por el mundo de los descubrimientos, experimentos e inventos. Tal fue su interés, que su madre hizo preparar un pequeño laboratorio en su casa para que Thomas pudiera practicar todos y cada uno de los experimentos de aquel libro.
 
Con solo 12 años, se dio cuenta de que quizá existiera la manera de hacer que aquellos artilugios que diseñaba y las ideas que tenía, pudieran aprovecharse para ganar dinero. Y así fue como comenzó su primer negocio.
 
En plena guerra de secesión como se encontraban, la gente vivía constantemente preocupada por informarse de las últimas novedades. Para entonces, Thomas, que trabajaba en la línea de tren entre Port Houron y Detroit, decidió probar a vender periódicos en el mismo convoy, animando a los compañeros a que pusieran reclamos sobre las noticias y titulares en las diferentes estaciones para provocar mayor curiosidad y demanda entre los viajeros. Sorprendentemente, su negocio no tardó en ser un rotundo éxito. Fue tal, que pocos meses después estaría invirtiendo sus ganancias en una prensa de imprimir de segunda mano y publicando su propio periódico, el Weekly Herald.
 
Durante esta época en el ferrocarril, Thomas Edison aprendería a telegrafiar, algo que pocas personas eran capaces de hacer, y aquello le dio la oportunidad de viajar por todo el mundo. Por el día trabajaba como telegrafista y en su tiempo libre se dedicaba a investigar.
 
Entre sus primeros grandes logros, merece especial mención un aparato que permitía registrar los votos, que fue presentado al congreso. Por lo visto, vieron que el invento era tan perfecto que tuvieron que rechazarlo…
 
Y fue aquel hecho el que hizo que Thomas decidiera dejar su trabajo y dedicarse en cuerpo y alma a sus inventos. Inventaría aparatos novedosos y rentables. Y sacaría provecho de todos ellos.
 
 

“Lo que no se venda no quiero inventarlo”

 
 
Grandes inventos como el telégrafo automático, el teléfono, o la máquina de escribir, fueron creados o perfeccionados por él en esta época.
Se dice que incluso tuvo una disputa por la autoría de la primera máquina cinematográfica con los hermanos Lumière.
También es descubrimiento suyo el fonógrafo. De entre todas sus creaciones, este fue el que le hizo sentir más orgulloso.
 
Pero su verdadera fama le vendría por otro hallazgo.
 
Con 29 años, recién mudado a Menlo Park, cerca de Nueva York, donde adquirió una casa familiar y un enorme solar para levantar un laboratorio, fue desarrollada la primera bombilla “moderna” conocida. La bombilla ya había sido inventada anteriormente, pero su duración era limitada a sólo un par de horas. Y su coste era demasiado elevado. Thomas Edison la desarrolló a partir de unos filamentos de bambú y consiguió no solo alargar su duración, sino además reducir sus costes, no sin antes arriesgar grandes sumas de dinero en las primeras producciones. Lo que verdaderamente quería era que en todos los hogares pudiera haber bombillas, para incrementar la demanda y poder empezar a producir en masa, lo que acabaría abaratando el precio final del producto.
 
Thomas fue un experimentador incansable. Gran trabajador, siempre estaba pensando en nuevas ideas. Se levantaba temprano y se acostaba tarde.
 
 
“El genio es uno por ciento de inspiración
y un noventa y nueve por ciento de transpiración”

 
 
Y supo invertir el dinero siempre en beneficio de la producción. Contratando personal, incrementando horarios, reinvirtiendo en nuevos materiales.
Incombustible, su manera de pensar y afrontar las derrotas le llevaban siempre un paso hacia adelante hacia sus objetivos finales. Si algo no funcionaba, lo modificaba, incorporaba nuevas variantes y lo volvía a probar. Una y las veces que hicieran falta. Un claro ejemplo de ello es la respuesta que dio a un hombre que le preguntó si en ningún momento se dio por vencido durante los más de mil intentos que tuvo que hacer hasta encontrar el finalmente adecuado para la bombilla
 
 
“No fracasé. Sólo descubrí 999 maneras
de cómo no hacer una bombilla”

 
 
Sin duda, ha sido por esa bombilla eléctrica como Thomas Alva Edison ha alcanzado su verdadera fama. Sin embargo, mucho más allá de sus inventos, siempre supo dotar a sus ideas una sólida red para hacerlas llegar al mundo en mejores condiciones y proporciones. Siempre supo ver ideas detrás de las ideas. Y siempre entendió que el mayor beneficio de sus negocios no vendría de ninguna patente o invento, sino de la cadena que le uniera a este con el mundo. Por eso, quizá lo más grande que nunca creara Thomas Edison haya sido la infraestructura para toda su creación, como pueda ser la compañía General Electric, o un sistema de líneas telefónicas, con las que pudo dar fácil acceso a su red a millones y millones de hogares, en Estados Unidos y Europa.
 
Miembro da la National Academy of Sciences de los Estados Unidos y galardonado con Medalla de Honor por el Presidente Coolidge, Thomas Edison falleció víctima de una uremia en 1931, a los 84 años de edad. En su honor, millones de hogares en todo el mundo apagaron sus luces durante un minuto.
 
Posteriormente, el Congreso estimaría que su persona y su trabajo habían aportado al país más de 30 millones de dólares anuales. Grandísimo pensador, creador de ideas y negocios, nunca antes se había tasado nada tan intangible como pueda ser la genialidad. Y es que la vida de Thomas Alva Edison ha marcado y marcará un antes y un después en la Historia del Ser Humano.
 
 

 
anillo de oro
 
Esta es una adaptación del cuento extraído del libro   “Cuentos para Pensar” de Jorge Bucay.   Una obra para el desarrollo y crecimiento personal, que desde aquí te recomendamos.
 
 
Cuenta la historia que un joven se acercó preocupado a su anciano maestro, y le preguntó:
 
Maestro. Algunas personas me dicen que no valgo para nada y que no merezco alcanzar nada de provecho en la vida. Tanto daño han llegado a hacerme, que empiezo a creer que ellos tengan razón.
Maestro, tú crees que de verdad no valgo para nada?

 
A lo que respondió el anciano:
 
– Mira hijo, sé que tus dudas te devoran por dentro, pero en este momento no voy a poder atender tus preguntas. Tengo un asunto urgente que resolver y en cuanto termine con ello, prometo ayudarte. De todos modos, si gustas ayudarme en mi asunto, antes acabaré con ello y antes atenderemos lo tuyo.
 
Al alumno no le sentó bien la respuesta del maestro. Una vez más, todo parecía indicar que realmente él no era importante para nadie. Pero aceptó ayudar al anciano.
 
– Bien. Necesito que vayas a vender este anillo al pueblo. Es un anillo de oro. Tengo una deuda que pagar y necesito el dinero que pueda sacar por este anillo. No me importa a quién se lo vendas. Pero véndelo. Y no vuelvas hasta que no te paguen al menos una moneda de oro por él.
 
El joven, dispuesto a vender aquel anillo al mejor precio posible, montó en su caballo y salió en dirección al pueblo. Recorrió mercados y paró a todos los comerciantes enseñando su joya. A todos les pareció una buena joya, pero cuando le preguntaban por su precio y les pedía al menos una moneda de oro, todos se reían y rechazaban su oferta.
Después de recorrer todo el pueblo durante todo el día, el joven regresó a casa del maestro, decepcionado y reafirmando su idea de que realmente no valía para nada, ya que no había sido capaz de conseguir su moneda de oro.
 
– Maestro, no he sido capaz de vender tu anillo. Todos los comerciantes estaban interesados, pero ninguno ha estado dispuesto a pagarme por él más que un par de monedas de plata. Decían que una moneda de oro era un precio demasiado caro para pagar por tu joya. Definitivamente, no creo que se pueda engañar a nadie sobre el valor del anillo.
 
– Está bien. Es muy importante lo que me dices. Así que debemos saber el verdadero valor del anillo. Mañana irás a ver al joyero del pueblo y le pedirás que lo valore, para que podamos conocer un poco mejor su valor de la mano de un verdadero experto. Pero ofrezca lo que te ofrezca, trae el anillo de vuelta y no se lo vendas de ninguna manera.
 
A la mañana siguiente, el joven volvió a montar en su caballo y se dirigió de nuevo al pueblo, pero esta vez sólo visitó al joyero. Le enseño el anillo y le preguntó cuánto podría costar.
 
– Parece un buen anillo. Si quisieras vendérmelo, podría darte ahora mismo 58 monedas de oro por él. Probablemente yo pueda llegar a venderlo de aquí a algún tiempo por 60 o 70 monedas, pero ahora no puedo darte más de 58.
 
El joven, sorprendido, agradeció al joyero su información y su tiempo, y corrió feliz hasta casa del anciano, al que contó emocionado la gran noticia.
 
– ¿Lo ves? – Dijo el maestro – Ayer todos aseguraban que el anillo no costaba siquiera una moneda de oro.
Con este favor que te he pedido, espero hayas despejado tus dudas. Dices que todos te critican, que dicen que no sirves para nada y que nunca serás nadie de provecho en la vida. Todos se comportan expertos. Pero son muy pocos los que verdaderamente lo son.

 
 
No permitas que personas inexpertas te valoren. Y no pienses que cualquiera puede ver en tí tu verdadero valor. Porque de igual manera que este anillo, tú eres una joya valiosa y única, que solamente podrá ser valorada por los ojos de un experto.