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encontrar tu verdadera pasion es la unica llave para tu felicidad
 

¿Te has parado últimamente a pensar acerca de cómo transcurre tu vida?
¿Qué sensaciones te generan tus relaciones sociales, tu familia, tu trabajo o tu tiempo libre?

Este artículo no pretende ser sino el medio por el cual te sometas a una autoevaluación, a un análisis de la pasión que estás aportando al mundo y, lo que el mundo (como una enorme masa de energía), te está dando de vuelta.

Recuerda aquella ocasión que estuviste horas y horas riendo con ganas. Aquel día que se pasó el tiempo volando mientras realizabas aquella actividad. O aquella mañana que ni siquiera esperaste a que sonara tu despertador para saltar de la cama con una ilusión especial para empezar el nuevo día.
Intenta recordar aquello que te generaba aquel estado de plenitud. ¿Has vuelto a revivir aquellas experiencias ultimamente?

Quizá haga demasiado tiempo que no sonríes de verdad, que no disfrutas de algunos agradables momentos que te pueden estar sucediendo en la vida. Pues bien, a menos que lo remedies, probablemente pasarás el resto de tu existencia sin pena ni gloria.

Realmente no tiene por qué ser así. Quizá no tengas dinero para gastar, tu “asqueroso” trabajo te robe demasiado tiempo, o tus relaciones hayan convertido tu vida en un infierno.

En primer lugar, que sepas que no vemos las cosas como realmente son. Vemos las cosas como somos nosotros. Observamos todo aquello que nos ocurre desde un prisma condicionado por nuestros pensamientos, nuestras emociones o nuestras experiencias pasadas.
Quizá si intentas cambiar la manera como ese prisma refleja tu vida sobre tí, sientas y veas la vida ligeramente diferente.

“Cuando cambias la manera de ver las cosas, las cosas cambian”

(Wayne W. Dyer)         

 

Recupera aquella pasión olvidada. Pinta, toca el piano, juega con tus hijos, prepárate para la media maratón, o vuelve a enamorar a tu pareja.
Decide volcarte en sacar lo mejor de tí mismo haciendo aquello que más te gusta. Despertarás cada mañana con una actitud diferente y una apasionante meta por alcanzar.

Tu día, como el de todos, consta de 24 horas. Probablemente no necesites más de 6 o 7 horas para dormir, y pases demasiado tiempo dando forma a tu sofá mientras provocas un sobrecalentamiento del televisor. Créeme, no será por falta de tiempo. Lo más probable es que sea por falta de voluntad.

Sólo el hecho de realizar aquello que te has propuesto te hará sentirte capaz de hacer muchas cosas que antes no te habías planteado. Generarás confianza en tí mismo. Te sentirás más feliz, más vivo y, por descontado, comenzarás a observar todos los aspectos de tu vida desde una perspectiva mucho más positiva.

Quizá esa pasión te suponga un verdadero reto. Nadie dijo que fuera fácil. Pero, a favor de ello te diré que será bonito y muy gratificante.

“La recompensa no es sólo alcanzar esa meta.
La verdadera recompensa es lo que la meta hará por tí
en el proceso de alcanzarla”

(Jim Rohn)         

 

Puedes comenzar descubriendo el verdadero potencial que, aunque no lo creas, se esconde dentro de tí.

Un libro:
Poder Sin Límites, de Anthony Robbins
Tony es uno de los mayores maestros sobre crecimiento personal. Y este libro quizá sea el mejor libro escrito hasta el momento sobre este tema.

Aunque quizá ni siquiera sepas hacia donde enfocar tus esfuerzos. En ese caso,

Otro libro:
El Elemento, de Ken Robinson y Lou Aronika

Ellos te ayudarán a descubrir esa pasión que llevas dentro y quizá todavía desconozcas.

Tómate tu tiempo. Las grandes conquistas no se alcanzan de la noche a la mañana.
Únicamente debes preocuparte en disfrutar cada avance en el proceso.

Un último consejo.
Se ha demostrado que la música puede cambiar tu estado de ánimo y es capaz de aportarte energía extra en los momentos que más la necesitas.
Tu vida, con la música adecuada, será más intensa y, a la vez más placentera.
Aprende a escoger la banda sonora que mejor te cargue las pilas.
Por otro lado, compartiendo tu pasión te será más fàcil llegar a alcanzar tu mayor potencial. Rodéate de personas con tus mismas inquietudes. Compartiendo tu pasión con gente como tú, estareis todos remando en una misma dirección común. La aventura te resultará más accesible y lo disfrutarás mucho más.

 
 

 
J. K. Rowling y el deseo de alcanzar un sueño
 
Pocos escritores han conseguido alcanzar el éxito que ha alcanzado ella.
Menos son los que han podido asomar sus obras a los primeros puestos de ventas en las editoriales.
Y ninguno ha superado aún las cifras que ella ha alcanzado.
 
La revista Forbes la ha declarado La Persona del mundo de las Artes que más beneficios ha obtenido de todos los tiempos. Y se estima que su fortuna es una de las 3 mayores en todo el Reino Unido, superando a la fortuna de la mismísima Reina Isabel II.
 
Entre otros muchos méritos, su estilo y la envolvente fantasía que impregnan cada página de sus novelas de aventuras, han hecho posible despertar en cientos de millones de niños en el mundo su afición por la lectura, en lugar de pasar las horas muertas de su infancia delante de un televisor.
 
Joanne Rowling, la creadora de Harry Potter, puede estar convencida de que su obra trascenderá más allá de su vida. Sus 7 novelas sobre el joven mago y sus respectivas adaptaciones al cine han reventado todos los records de recaudación habidos hasta la fecha. Y todos los premios y galardones que se le han concedido son prueba de ello.
 
Pero la historia de Joanne no siempre fue ningún camino de rosas, como pueda parecer a primera vista. Una infancia difícil, un matrimonio tormentoso, madre soltera de una niña, grandes dificultades económicas o el rechazo constante a publicar su primera novela, podrían haberla llevado a tirar la toalla en muchas ocasiones y conformarse con la vida que nos ha sido asignada por defecto.
 
Y, a pesar de todos estos obstáculos que se le fueron interponiendo en su camino, J. K. Rowling nunca dejó de creer en sí misma y en el enorme arte que escondía dentro.
 

“Es importante recordar que todos tenemos magia dentro de nosotros”

 
Separada de su primer y tormentoso matrimonio, se dice que Joanne escribió la primera novela de Harry Potter en un café al que llevaba a su hija recién nacida para que durmiera, porque el pequeño apartamento en el que vivían carecía de calefacción.
 
Se dice también que, una vez acabada la novela, fueron más de una docena las editoriales que rechazaron publicar su obra, animándola incluso a que se dedicara a otra tarea, pues no veían en ella ningún futuro como escritora.
Incluso cuando la editorial Bloomsbury accedió a publicarla, prácticamente nadie confiaba en ella.
 
Nadie, excepto ella misma. Escritora precoz (a los 6 años escribió su primer cuento “Rabbit”, entre cuyos personajes se encontraban un conejo y su hermana menor, Diana), muy popular en la escuela y el instituto por entusiasmar a sus compañeros con los relatos que les contaba en los descansos entre clases, Joanne sabía todo lo que tenía dentro. Y su coraje, su constancia y su pasión le han llevado a ocupar el puesto que se merece.
 
Concienciada con muchos de los problemas del mundo en el que vivimos, filántropa y colaboradora con diferentes organizacones por los Derechos Humanos, todo lo que hoy es Joanne Kathleen Rowling se reduce a un solo pensamiento:
SEGUIR INTENTANDO ALCANZAR SU SUEÑO
 
El siguiente video (lo hemos colgado en su versión original), del discurso que dio Joanne en la Ceremonia de Graduación en la Universidad de Harvard, animaba a todos a luchar por todo aquello que amamos y nos llena de pasión.
Más o menos jóvenes, graduados universitarios o personas sin estudios, doctores o amas de casa, todos nosotros tenemos un sueño.
 

¿Crees que vale la pena esforzarte e intentarlo una vez más por alcanzar tu sueño?

 
 

 
 

 
Homer Simpson y el sueño polifásico
 
Todos los expertos en materia de salud se ponen de acuerdo advirtiendo que dormir una cantidad mínima de horas es primordial:

  • En lo que se refiere a la regeneración de nuestras “baterías” para compensar la actividad física de la jornada (metabolismo).
  • En lo que se refiere al mantenimiento cerebral: a la reorganización y optimización de las conexiones cerebrales.

En el artículo que dedicamos a los CICLOS CIRCADIANOS, hablamos de la existencia de un reloj interno que regula nuestras horas óptimas para dormir y para despertarnos.
Este reloj se ajusta a nosotros en su mayor medida en sincronía con el ciclo solar y la luz que recibimos del astro rey. Nos despertamos cuando amanece y nos acostamos al anochecer.
 
Sin embargo, esto parecía razonable siglos atrás. Hoy en día, con los avances tecnológicos y posibilidad de recibir algún tipo de luz las 24 horas del día, nuestro cuerpo y, con ello, nuestro reloj interno, ya no nota la diferencia entre el día y la noche. Y, como consecuencia, se desorienta.
 
Es por esto que, en la época moderna en la que vivimos, el único momento de oscuridad total que conoce nuestro reloj interno es cuando dormimos. Por otro lado, el momento en el que dormimos viene determinado por el reloj interno. Lo que quiere decir que es probable que en estos momentos, nuestro reloj solar (el biológico) y nuestro reloj social (el que viene determinado por el ritmo al que nos hace vivir la sociedad actual), no se correspondan en absoluto y nuestro cuerpo no se regenere de la manera más correcta.
 
Y es esta la razón por la que, quizá, deberíamos plantearnos la idea de modificar nuestros hábitos de sueño. Pero para ello, antes de nada, debemos saber en qué consiste el sueño.
 
El sueño se compone de 5 fases que componen cada ciclo
4 fases NREM (No REM) y 1 fase REM (Rapid Eye Movement), que se distribuyen así:
 

– 1NREM – 2NREM – 3NREM – 4NREM – REM –

 
y que se repite indefinidamente hasta que nos despertamos. Cada ciclo, en humanos, dura entre 90 y 110 minutos, donde cada una de las 5 fases dura entre 18 y 22 minutos.
 
Cada fase tiene sus propias características y funciones vitales, pero se dice que la única fase en la que realmente descansamos y regeneramos nuestro cuerpo y nuestras células es la fase REM (la última de las 5 fases).
 
Esto plantea una duda: En el transcurso de una noche cualquiera que hemos dormido 8 horas y completado 6 veces el ciclo, le habremos dedicado únicamente 120 minutos al descanso óptimo, a aquel que alcanzamos en la fase REM. Es decir que, de alguna manera, no estamos aprovechado 4/5 partes del tiempo que dedicamos a dormir.
 
Pues bien. Desde que tenemos uso de razón, nos han enseñado que esta era la manera como el cuerpo y la mente mejor descansan. Pero, ¿y no sería más beneficioso encontrar la manera de alcanzar más momentos de fase REM mientras dormimos?
 
El modelo que hemos venido practicando toda nuestra vida se denomina sueño monofásico, que se caracteriza por un único ciclo durante la noche y que corresponde al ejemplo que acabamos de mencionar.
 
Muchos de nosotros también practicamos habitualmente el sueño bifásico, que es el típico ciclo de la noche (quizá reducido en 1 o 2 horas), al que le añadimos una siesta a mediodía. A pesar de no diferir mucho del sueño monofásico, la siesta ya proporciona muchos beneficos a nuestro cuerpo. Si no lo sabías, te invito a que leas el artículo donde hablamos de esos BENEFICIOS DE LA SIESTA.
 
Diversos experimentos, estudios y experiencias personales nos han llevado a interesarnos por lo que se denomina Sueño Polifásico que, a diferencia de los sueños monofásicos (dormir una vez al día) y bifásicos (dos veces al día), consiste en la práctica de dormir múltiples veces en períodos muy cortos de tiempo a lo largo de la jornada.
 
Lo verdaderamente importante de este tipo de sueño es que, al dormir menos tiempo y más veces al día, tu cuerpo se acaba adaptando a ese nuevo reloj interno que le estás creando. El objetivo es conseguir el máximo de minutos de sueño REM y por ello se “engaña” y fuerza el organismo a aprovechar los pocos minutos de sueño que dispone y sumergirse inmediatamente en esta fase que, como hemos mencionado antes, es la fase más profunda y donde se produce mayor descanso.
 
Por decirlo en pocas palabras, con el sueño polifásico se busca optimizar las horas de sueño durmiendo menos pero de manera mucho mas eficiente y beneficiosa para el cuerpo y para la regeneración cerebral.
 
La naturaleza nos ha mostrado que hay muchas especies de animales que rigen sus ciclos del sueño en base a algún modelo polifásico. También han sido muchos los personajes famosos que han asegurado haberlo practicado con éxito en alguna etapa de su vida. Leonardo da Vinci, NIKOLA TESLA,, Napoleon, Benjamin Franklin, Winston Churchill y THOMAS EDISON, solo por poner algunos ejemplos, decían sentirse más productivos, creativos, enérgicos y saludables gracias a ello.
 
A continuación os traemos algunos de los ciclos polifásicos más eficientes. Todos ellos funcionan de la misma manera: dividen las 24 horas del día en varias fases separadas por pequeñas siestas.
 

Ciclo Everyman:

Se duermen 3 horas seguidas en la noche y 3 siestas de 20-30 minutos repartidas a lo largo del día.

Ciclo Dymaxion:

4 siestas de 30 minutos cada 6 horas.

Ciclo Uberman:

6 siestas de 20 minutos cada 4 horas.
 
 
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Naturalmente, adaptar nuestros ciclos de 7 – 8 horas de sueño a nuevos ciclos donde sólo consumimos 2 o 3 horas para dormir, no debe resultar nada fácil. Sobre todo con los métodos Dymaxion y Uberman, que son son los más duros y radicales. Pero también son los más óptimos y eficientes.
Por ello, debemos ser estrictos con los horarios y no fallar en las siestas ni cambiar los tiempos definidos., Y tener la suficiente paciencia y constancia.
 
En www.TodoEnLaVidaEsActitud.com nunca hemos creído ciegamente en este tipo de experimentos y testimonios. Pero cuando conocimos de la existencia de estos métodos, sentimos cierta curiosidad ante la posibilidad de controlar y actuar sobre aquello que soñamos, ante la posibilidad de dormirnos al instante sin necesidad de dar vueltas y más vueltas en la cama, o ante la posibilidad de poder disfrutar de mayor número de horas duante el día para nuestras familias, amigos y pasiones.
Por ello, nos propusimos probar la eficiencia del sueño polifásico y pretendemos llevar una bitácora detallada con cada uno de los datos e incidentes que se van a ir produciendo mientras intentamos alcanzar nuestro objetivo.
Pontro publicaremos un documento con todos esos resultados, experiencias y conclusiones que habremos obtenido de este Proyecto de Sueño Polifásico.
 
Y no dudes en preguntar o comentar al respecto. Estaremos encantados de leerte.
 
 

 
el efecto bola de nieve, los nuevos modelos de negocio y el marketing de afiliados
 
En un momento en el que el modelo económico, tal y como lo conocíamos hasta ahora, no pasa por su mejor época, son muchas las compañías que se han ido adaptado a nuevos modelos llenos de oportunidades, más acordes a los tiempos y necesidades en las que nos movemos en un siglo XXI que nada tiene ya que ver con el siglo que hemos dejado atrás, donde no existía internet y casi no conocíamos el desempleo.
 
Algunas de esas compañías generan miles de millones de beneficios anuales. Millones de consumidores están obteniendo ingresos mucho mayores de lo que nunca jamás habían soñado. Y todo ello, por simplemenie recomendar un producto o servicio que consumen habitualmente y con el cual se sienten satisfechos.
 
Imagina que:
 
1. has estado este fin de semana en el cine viendo la última película de tu actriz favorita y, te ha gustado tanto, que casi no tienes tiempo para llamar a tu mejor amiga y comentarlo con ella.
2. Tu amiga, intrigada, acude al día siguiente con su novio a ver qué tan buena es esa película.
3. A la semana siguiente, el encargado del cine, te recompensa económicamente por haberle traído a su sala a dos nuevos espectadores.
 
Pero la recompensa no acaba aquí. El encargado del cine te recompensará también por aquellos nuevos espectadores que vayan a acudir al cine por la recomendación de tu amiga, así como le recompensará también a ella.
 
Pues bien. Esta idea ya existe. Se llama Marketing de Recomendación y puede generar un poderoso Efecto Bola de Nieve en lo que se refiere a ingresos pasivos, en la economía de las personas.
 
Hoy en día es muy amplio el abanico de compañías que desarrollan este tipo de modelo de negocio. Algunas distribuyen y venden productos que consumimos habitualmente (alimentos, cosméticos, productos del hogar…).
Otras, se dedican a la comercialización de servicios (informáticos, publicidad, seguros, paquetes vacacionales…)
No todas ellas son buenas opciones. Pero son muchas las que esconden verdaderas oportunidades de negocio a medio plazo.
 
Si te sientes atraído por alguna de ellas, recopila toda la información que puedas y estudia sus productos, su mercado potencial, su trayectoria, etc.
 
Y si lo deseas, también nosotros intentaremos aclarar tus dudas.
 

“Los ricos arman redes de distribución. Los pobres buscan trabajo.
¿En qué lado prefieres estar?”

_____(Robert Kiyosaki)______


Para terminar, en el siguiente video te mostramos, de manera sencilla, el verdadero potencial de este modelo de negocio.
 
 

 
 

 
Nikola Tesla, el genio que ha sabido iluminar al mundo
 
Ha sido considerado el artífice de la llamada “segunda revolución industrial”…
Muchos de los avances tecnológicos y dispositivos que utilizamos hoy en día se basan en sus estudios e inventos…
Para muchos, ha sido el ingeniero y máximo responsable de la electricidad del siglo XX…
Y, sin embargo, pocos son los que realmente conocen la historia de Nikola Tesla.
 
Ex-empleado y enemigo de Thomas Edison, a quien la ciencia le ha atribuído el mérito de la invención de la bombilla, fue Tesla quien verdaderamente supo iluminar el mundo gracias al circuito de corriente alterna, infinitamente más práctico y efectivo que el circuito de corriente contínua de Edison, que generaba constantes problemas.
 
Las bombillas de bajo consumo, el control remoto, la robótica, los rayos X o las redes WiFi, son sólo unos ejemplos de todo lo que Nikola Tesla fue capaz de dar al mundo, a principios del siglo pasado.
 
Incluso la invención de la radio, atribuída en su día a Guillermo Marconi, le fue concedida a él tras su muerte.
 
Por alguna razón, el universo ha impedido que Nikola Tesla (1856-1943) conociera toda la dimensión de su obra. Sus ideas y proyectos, quizá demasiado ambiciosos y adelantados a su tiempo, no fueron comprendidos en su momento y llegó a ser tachado de locura, un adjetivo que le perseguiría hasta el día de su muerte, arruinado y en la más absoluta miseria, en una pequeña habitación de hotel, a pesar de haber sido el creador de más de 800 inventos que aún hoy siguen revolucionando nuestras vidas.
 
Asimismo, los grandes monopolios, encabezados por la General Electric del propio Edison o la Industria Petrolera, constituyeron también una enorme barrera a sus proyectos. Nikola Tesla pretendía dotar al mundo de una energía natural y gratuita, generada a partir de la energía interior del propio planeta, lo cual, de ser posible, arruinaría sus negocios.
Por ese motivo siempre sus proyectos se enfrentaron a constantes obstáculos. Nikola Tesla era consciente de ello. Pero lejos de desistir, siguió luchando por sus ideas.
 

“La ciencia no es sino una perversión de sí misma
a menos que tenga como objetivo final el mejoramiento de la humanidad”

 
Finalmente, el tiempo le ha acabado dando la razón y, sus ideas y documentos, a pesar de haber sido adquiridos, ocultados y archivados por la inteligencia estadounidense, son los pilares de nuevas aplicaciones o modelos energéticos. Y muchos de los proyectos más ambiciosos que hoy en día se llevan a cabo, como el del automóvil eléctrico o el estudio de la antigravedad, nunca habrían sido posibles sin él.
 
“Dejen que el destino diga la verdad y evalúe a cada uno
de acuerdo a sus trabajos y a sus logros.
El presente es de ellos, pero el futuro, por el cual trabajé tanto, es mío”

 
Quizá loco y paranoico, lo que no cabe duda es que su genialidad y capacidad visionaria han revolucionado nuestro mundo, quizá más de lo que nunca podamos llegar a imaginar.
 
Desde aquí, nuestro pequeño homenaje…
 
 

 
 

 
Accepted_Admitido
 
Título original:
Accepted
 
Director:
Steve Pink
 
Intérpretes:
Justin Long, Jonah Hill, Blake Lively, Maria Thayer, Anthony Heald, Adam Herschman, Columbus Short, Lewis Black.
 
 
 
 
 
 
Bajo la supervisión del guionista y productor Steve Pink estrenandose aquí como director, el filme (2006), que inicialmente pudiera hacernos recordar una nueva entrega de las típicas películas universitarias americanas, con grandes dosis de alcohol y fiestas, esconde un enseñanza un tanto más profunda y pretende sacar a la luz una verdad que parece querer mantenerse oculta y silenciada en nuestra sociedad actual: los fallos del sistema educacional que ahogan los impulsos creativos e incluso las ganas de estudiar de cualquiera con un mínimo de inquietudes intelectuales y vitales.
 
Merece especial atención el mensaje en el discurso final del protagonista, así como cada uno de los discursos antisistema que proclama el “tío Ben”, el profesor cuyas clases siguen un método no demasiado ortodoxo:
 

“Bombardeamos a estos críos con un montón de palabrejas para animarles a estudiar
con la creencia de que así tendrán una vida mejor,
pero todos sabemos que lo que estamos haciendo
es criar una nueva generación de compradores y vendedores.
Y les estamos adoctinando para que vivan un infierno de deudas e indecisiones.”

 
Difícilmente nos encontremos ante una película que vaya a recordarse como una de las mejores del género, pero sin duda, nos hará reflexionar acerca de cómo estamos afrontando la vida y si realmente estamos haciendo de ella lo que realmente nos apasiona, nos motiva, y nos gustaría seguir haciendo el resto de nuestros días.
 
“Y a ustedes, ¿de verdad les gustaba el sistema?
¿Les enseñaron a seguir su corazón o solo ir a lo seguro y mirar a otro lado?

 
 

 
 

 
la regla de los 2 minutos
 
La pereza y la falta de constancia son algunos de los mayores obstáculos que se nos presentan cada vez que pretendemos adquirir un nuevo hábito o intentamos realizar una tarea que no nos gusta. Siempre, en estos casos, el “ya lo haré más tarde” o “mejor empiezo mañana” se terminan conviertiendo en un más que probable “nunca”.
 
La procrastinación nos ataca subconscientemente cada vez que debemos aferrarnos a una disciplina, si pretendemos alcanzar aquellos objetivos que nos hemos propuesto. No importa si se trata de ser más productivo en el trabajo, hacer un poco de ejercicio cada día, aprender un nuevo idioma o mantener bonito nuestro jardín.
 
El ser humano es débil ante cualquier tentación y muchas veces nosotros mismos nos inventamos esas tentaciones que nos hacen sucumbir ante esos retos que quizá nos pudieran hacer mejores y más productivos en nuestras vidas.
 
Si fuéramos capaces de convertir un nuevo hábito o disciplina en algo más fácil de llevar a cabo, probablemente toda tentación que enfrentáramos se vería como una amenaza menor, o incluso dejaríamos de sentirnos amenazados.
 
La buena noticia es que, efectivamente, somos capaces de hacer todo eso más fácil.
David Allen, en su libro Organízate con eficacia (originalmente en inglés “Getting Things Done”), propone una idea muy simple pero muy efectiva: “La Regla de los 2 minutos”.
 
“Si la acción puede llevarse a cabo en menos de 2 minutos, hágala la primera vez que se le presente la oportunidad. Incluso en el caso de que el asunto no tenga alta prioridad, hágalo ahora si va a tener que acabar haciéndolo igualmente. La razón de ser la regla de los dos minutos es que constituye el límite temporal en el que archivar, planificar o programar una tarea ocupa más tiempo que llevarla a cabo en cuanto nos cae en las manos. En otras palabras, es el umbral de la eficiencia”.
 
¿Te acabas de acordar de que tienes que llamar a tu amigo para felicitarle por su cumpleaños? Pues bien, si te va a llevar menos de 2 minutos hacerlo, llámalo ahora mismo.
¿Tienes que poner una lavadora y no sabes en qué momento de la tarde hacerlo? Pues el mejor momento es ahora, mientras estás decidiendo cuándo.
¿Has recibido un correo de un compañero de trabajo que necesita una respuesta? Pues no esperes y respóndele ahora.
 
“Si la tarea no merece el trabajo de llevarla a cabo, deséchela. En caso de que sí valga la pena invertir tiempo, y teniendo en cuenta que antes o después acabará haciéndola igualmente, entra en juego el factor eficiencia”.
 
Esta regla fue inicialmente desarrollada para fines de productividad. Sin embargo, su fuerza es tal, que podemos aplicarla a muy diversos factores en nuestra vida, incluso a la hora de dar solidez y consistencia a esos nuevos hábitos que tanto nos cuesta mantener.
 
Probablemente ninguno de esos hábitos nos llevé sólo un par de minutos. Pero puesto que debemos ser conscientes de la dificultad (sobre todo psicológica) de empezar esa nueva tarea, debemos simplificarla en su primera etapa, de manera que no nos cueste tanto adquirir el nuevo hábito. Una vez nos hayamos hecho a ello, todo el proceso será mucho más sencillo.
 
¿Quieres aprender a cocinar pero no crees tener la disciplina necesaria para conseguirlo? Corta hoy una cebolla. Y mañana una patata. Nada de esto te llevará más que un par de minutos. En unas semanas te sentirás emocionado ante la posibilidad de preparar la primera cena a tu familia.
 
¿No eres capaz de sacar fuerzas para limpiar tu casa como es debido? Coge ahora mismo la escoba y barre simplemente el pasillo. Es una tarea que no te llevará ni 2 minutos. Si te habitúas a hacerlo cada día, pronto te verás limpiando los cristales de tus ventanas con total naturalidad.
 
¿No te sientes lo suficientemente motivado para ir a a fortalecer tu cuerpo al gimnasio? Cálzate tus zapatillas de deporte, sal a la calle y camina a paso ligero hasta la esquina. Sólo por el hecho de salir cada día solamente hasta la esquina, en pocos días habrás adquirido el nuevo hábito de salir a caminar y hacer ejercicio. Y antes de que tú mismo te dés cuenta, estarás caminando hasta el gimnasio con intención de fortalecer todo tu cuerpo.
 
De alguna manera, lo que hacemos es enfocarnos en el sistema, que es más importante que el objetivo en sí. Primero construimos los cimientos, adquiriendo el nuevo hábito y, una vez habituados a ello, lo vamos perfeccionando y adecuando a nuestras verdaderas necesidades y exigencias, con el fin de conseguir los resultados esperados.
 
Es posible que tengas algunas dudas sobre la eficiencia de esta idea. Pero teniendo en cuenta que sólo te llevará un par de minutos al día obtener la respuesta, merece la pena que lo intentes.
 
¿Aceptas el reto?
 
 

 
Los 6 grados de separación y el poder de las redes en nuestra vida
 
Muy estrechamente relacionado con la idea de que “el mundo es un pañuelo”, el hombre lleva décadas investigando el poder y la estructura de las redes que nos rodean en todos los aspectos de nuestra vida, tanto en nuestra vida exterior mediante los vínculos en nuestras relaciones personales, como las conexiones entre, por ejemplo, las células de nuestro cuerpo.
 
Son muy conocidos y han dado mucho que hablar, entre otros nombres importantes, los estudios realizados por Stanley Milgran y Ronald Graham en los años 60, o el trabajo de Brett C. Tjaden en los 90.
 
A grandes rasgos lo que la teoría de los 6 grados de separación (también conocida como el fenómeno del mundo pequeño) viene a expresar es que, sólo son necesarios unos pocos vínculos para poder hacer llegar una señal a cualquier punto remoto de una red, por muy grande que esta sea.
 
A modo de ejemplo, podríamos contactar con cualquier persona en el mundo (donde ya somos más de 7 mil millones de habitantes) a través de un puñado de personas donde, yo conozco a tal, que tiene un primo en nosedónde, que es vecino de la hermana de tal actriz, que estuvo trabajando en tal película con aquella estrella de cine de Hollywood, la cual estuvo en un acto benéfico con Barack Obama.
 
De ser así, yo estaría a sólo 5 vínculos del presidente de los Estados Unidos…
 
La ciencia ya está demostrando que la mayor parte de seres humanos formamos unas redes parecidas, con unos nexos de unión similares y donde gracias a unos pocos “puntos clave” que podríamos denominar puntos estratégicos, podemos llegar a prácticamente cualquier otra persona en el mundo casi sin problemas.
Las características de esos núcleos nos sirven para estudiar temas tan delicados como la propagación de virus informáticos o epidemias y enfermedades, la eficiencia de las redes eléctricas, ferroviarias o aéreas, o la trasmisión de los estímulos en nuestras células vitales. Teniendo especial cuidado en unos pocos puntos donde se concentran la mayor parte de las conexiones, podremos hacer que todo en esa red funcione de la manera más correcta posible.
 
Una vez más, el principio de Pareto y la proporción del 80-20 vuelve a estar presente en el caso que estamos tratando. Y este concepto en particular, en el ámbito laboral y el momento en el que nos encontramos, viene a establecer ciertas pautas y datos reveladores que podemos y debemos aplicar si pretendemos ser lo más eficientes posibles en nuestras tareas. Cada día son más las compañías y personas que se vuelcan en negocios estrechamente relacionados con el marketing de recomendación, donde la figura de una red adopta aún más una mayor importancia. Si deseas conocer un poco más sobre este tipo de negocios, puedes visitar la siguiente página informativa: QUÉ ES EL MARKETING DE RECOMENDACIÓN.
 
Y en este punto, los estudios no nos dejan indiferentes. Ya no importa lo grande que sea la red en torno a la cual construyamos nuestro negocio, sino la solidez y la salud en la que se encuentren esos centros estratégicos que se comportan como verdaderos núcleos y que nos proporcionan la manera de acceder a los puntos más remotos, y sin los cuales sería prácticamente imposible acceder a ellos.
 
Las redes nos rodean y gracias a ellas interactuamos, somos capaces de vivir, relacionarnos o movernos. Y ya sean redes físicas, químicas o emocionales, todas poseen estructuras parecidas. Y unos pocos núcleos de vital importancia que debemos cuidar, puesto que es gracias a ellos como se potencia todo lo que nos sucede en la vida.
 
El siguiente documental nos adentra en la raíz de todo el asunto, los estudios y trabajos que sobre ello se han realizado.
 
 


 
 

 
la persistencia de la memoria
 
Al comienzo de las vacaciones del año pasado tuve ocasión de leer un estudio que decía que durante estos meses estivales, muchos de nosotros pasamos alrededor de una hora y media diarias a estar de fiesta, beber y dormitar, en parte, de una manera un tanto incontrolada e improductiva. Este estudio viene a decir que en estos meses de sol, playa y vacaciones, habremos dedicado algo asi como 90 horas a actividades tan poco productivas como pueda ser no hacer absolutamente nada o, lo que es peor para nuestro organismo, emborracharnos o cambiar radicalmente nuestros hábitos del sueño.
 
Se han realizado comparaciones entre, por ejemplo, estar toda la tarde de copas o aprovechar algo de ese tiempo en otras actividades…
 
Y efectivamente, durante estos dos meses de julio y agosto, con esas 90 horas que quizá dediquemos a cosas como simplemente beber o tirarnos sobre una toalla en la playa, podriamos haber sido capaces de aprender, y partiendo desde cero, actividades tan variadas como hacer surf, tocar un instrumento musical o chapurrear un idioma nuevo. Podriamos ser capaces de apañarnos con el diseño de páginas web, o desarrollar una habilidad especial en los fogones practicando un poquito de cocina todas las tardes.
 
Y aunque pueda parecer chocante, esto te lo dice una persona que ha llevado un negocio de hosteleria a sus espaldas, y a quien siempre le interesaba que la gente bebiera y consumiera mucho en verano.
 
Mucha gente considera que ha sido un gran invento eso de los cursos de verano, ¿Tú no opinas lo mismo?
 
Esto es solo un dato a tener en cuenta a la hora de comprobar la manera como decidimos pasar nuestro tiempo, para que luego vayamos echando la culpa de nuestra situación laboral o económica a otros…
 
Cuentan las estadísticas que dedicando productivamente una media de 30 minutos diarios a una actividad, en solo 2 meses puedes tener una habilidad importante en esa disciplina. En solo 2 años, podrias ser un experto a nivel nacional. Y en 5 años, podrías convertirte en un verdadero profesional a nivel mundial.
 
Hoy en día y tal y como tenemos la situación laboral en prácticamente todo el mundo, la competencia se presenta cada día más dura y es ahora más que nunca cuando debemos estar mejor preparados a la espera de lo que nos pueda venir el día de mañana. Nada en la vida es seguro, y mucho menos nuestro puesto de trabajo y nuestro futuro profesional. Y es ahora mas que nunca cuando tenemos que decidir si es mas importante para nosotros “descansar” y desconectar de nuestro aburrido dia a dia, o plantearnos la idea de prepararnos para un futuro profesional mas adecuado a nuestras espectativas, y tener en nuestras manos la llave de un “día a día” un poco más a nuestro gusto…
 
La vida no regala nada, y por supuesto, todo exito duradero implica cierto sacrificio. Si te conformas con lo que tienes, disfruta de tus vacaciones tirado en la playa, bebiendo mojitos y cubatas, o cerrando las discotecas cada noche. Y durmiendo 12 horas todos los dias y nunca despertarte antes de la hora del almuerzo. Pero si aspiras a un poquito mas de lo que tienes, no esperes a que la prosperidad en tu vida te llegue por el camino facil. Y prepárate y sal a por ella. Y si todavia despues de intentarlo no lo acabas consiguiendo, al menos habras aprendido una nueva actividad en tu vida, lo cual no tiene precio.
 
Es cierto que todos necesitamos nuestro periodo de descanso, pero tambien es cierto que para muchos, estas son las unicas fechas que hay disponibles para emprender nuevos proyectos y metas. A lo mejor convendria sacrificar un rato de alcohol o de playa con el fin de alcanzar alguno de tus sueños.
 
Sin más, nuestros más positivos deseos de que puedas extraer lo mejor de estas vacaciones…
 
 

 
el pensamiento irracional
 
Los pensamientos irracionales son reacciones espontáneas y automáticas por parte de nuestro inconsciente, generalmente involuntarias, que dan lugar a mensajes y diálogos internos de enorme carga emocional, y que afectan en mayor o menor medida a nuestras decisiones ante todo aquello que nos rodea.
 
Forjados en su mayor parte desde la infancia, etapa de la vida en la que todavía no hemos desarrollado una capacidad de análisis solida, suelen estar estrechamente relacionados con viejos paradigmas y creencias heredadas.
 
No solo no nos hacen ningún bien, sino que la mayor parte de las veces condicionan nuestras mejores decisiones sin motivos coherentes.
 
A pesar de no ser fieles a la realidad, puesto que no son fruto de un acto de reflexión y análisis objetivos, tienen el increíble poder de ser creídas con facilidad, de exagerar la magnitud, importancia o consecuencias de las situaciones en las que se generan.
 
Fruto de un pensamiento irracional son esas frases que en alguna ocasión han bombardeado nuestra cabeza:
 
“No sirvo para nada”
“Jamás seré feliz si no tengo dinero”
“Seguro que le caigo mal a tu familia”
“Todo lo que estoy pasando es culpa de…”
“¿Y si la desgracia que está pasando él me llegara también a mí?”

 
 
El victimismo, la sobregeneralización o culpabilidad son términos tremendamente subjetivos, y son el foco de todos aquellos pensamientos que nos están haciendo daño.
 
 
¿Cómo podemos hacer frente a nuestro pensamiento irracional?
 
En primer lugar y, lo más importante de todo, debemos creer en nuestras posibilidades y confiar en nuestra intuición, enfrentándonos con decisión a esos miedos que provocan tales situaciones y pensamientos internos.
 
Debemos intentar desdramatizar. Hacer balance del pasado y examinar si algo parecido había ocurrido antes. ¿Qué consecuencias tuvo? ¿Realmente fue tan malo?
Hay que razonar y analizar las situaciones objetivamente. Valorar las distintas probabilidades de todo aquello que pueda derivar de nuestra decisión y ante todo, nunca adelantar acontecimientos.
Y es que, ya deberíamos saber que muy pocas veces las cosas pueden resultan tan negativas como nuestra mente es capaz de imaginar. La Ley de Murphy sólo existe en la medida que creamos en ella.
 

“El hombre no se ve distorsionado por los acontecimientos,
sino por la visión que tiene de ellos”
                                                                                                                                                                                                                                                              (Epicteto)