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Homer Simpson y el sueño polifásico
 
Todos los expertos en materia de salud se ponen de acuerdo advirtiendo que dormir una cantidad mínima de horas es primordial:

  • En lo que se refiere a la regeneración de nuestras “baterías” para compensar la actividad física de la jornada (metabolismo).
  • En lo que se refiere al mantenimiento cerebral: a la reorganización y optimización de las conexiones cerebrales.

En el artículo que dedicamos a los CICLOS CIRCADIANOS, hablamos de la existencia de un reloj interno que regula nuestras horas óptimas para dormir y para despertarnos.
Este reloj se ajusta a nosotros en su mayor medida en sincronía con el ciclo solar y la luz que recibimos del astro rey. Nos despertamos cuando amanece y nos acostamos al anochecer.
 
Sin embargo, esto parecía razonable siglos atrás. Hoy en día, con los avances tecnológicos y posibilidad de recibir algún tipo de luz las 24 horas del día, nuestro cuerpo y, con ello, nuestro reloj interno, ya no nota la diferencia entre el día y la noche. Y, como consecuencia, se desorienta.
 
Es por esto que, en la época moderna en la que vivimos, el único momento de oscuridad total que conoce nuestro reloj interno es cuando dormimos. Por otro lado, el momento en el que dormimos viene determinado por el reloj interno. Lo que quiere decir que es probable que en estos momentos, nuestro reloj solar (el biológico) y nuestro reloj social (el que viene determinado por el ritmo al que nos hace vivir la sociedad actual), no se correspondan en absoluto y nuestro cuerpo no se regenere de la manera más correcta.
 
Y es esta la razón por la que, quizá, deberíamos plantearnos la idea de modificar nuestros hábitos de sueño. Pero para ello, antes de nada, debemos saber en qué consiste el sueño.
 
El sueño se compone de 5 fases que componen cada ciclo
4 fases NREM (No REM) y 1 fase REM (Rapid Eye Movement), que se distribuyen así:
 

– 1NREM – 2NREM – 3NREM – 4NREM – REM –

 
y que se repite indefinidamente hasta que nos despertamos. Cada ciclo, en humanos, dura entre 90 y 110 minutos, donde cada una de las 5 fases dura entre 18 y 22 minutos.
 
Cada fase tiene sus propias características y funciones vitales, pero se dice que la única fase en la que realmente descansamos y regeneramos nuestro cuerpo y nuestras células es la fase REM (la última de las 5 fases).
 
Esto plantea una duda: En el transcurso de una noche cualquiera que hemos dormido 8 horas y completado 6 veces el ciclo, le habremos dedicado únicamente 120 minutos al descanso óptimo, a aquel que alcanzamos en la fase REM. Es decir que, de alguna manera, no estamos aprovechado 4/5 partes del tiempo que dedicamos a dormir.
 
Pues bien. Desde que tenemos uso de razón, nos han enseñado que esta era la manera como el cuerpo y la mente mejor descansan. Pero, ¿y no sería más beneficioso encontrar la manera de alcanzar más momentos de fase REM mientras dormimos?
 
El modelo que hemos venido practicando toda nuestra vida se denomina sueño monofásico, que se caracteriza por un único ciclo durante la noche y que corresponde al ejemplo que acabamos de mencionar.
 
Muchos de nosotros también practicamos habitualmente el sueño bifásico, que es el típico ciclo de la noche (quizá reducido en 1 o 2 horas), al que le añadimos una siesta a mediodía. A pesar de no diferir mucho del sueño monofásico, la siesta ya proporciona muchos beneficos a nuestro cuerpo. Si no lo sabías, te invito a que leas el artículo donde hablamos de esos BENEFICIOS DE LA SIESTA.
 
Diversos experimentos, estudios y experiencias personales nos han llevado a interesarnos por lo que se denomina Sueño Polifásico que, a diferencia de los sueños monofásicos (dormir una vez al día) y bifásicos (dos veces al día), consiste en la práctica de dormir múltiples veces en períodos muy cortos de tiempo a lo largo de la jornada.
 
Lo verdaderamente importante de este tipo de sueño es que, al dormir menos tiempo y más veces al día, tu cuerpo se acaba adaptando a ese nuevo reloj interno que le estás creando. El objetivo es conseguir el máximo de minutos de sueño REM y por ello se “engaña” y fuerza el organismo a aprovechar los pocos minutos de sueño que dispone y sumergirse inmediatamente en esta fase que, como hemos mencionado antes, es la fase más profunda y donde se produce mayor descanso.
 
Por decirlo en pocas palabras, con el sueño polifásico se busca optimizar las horas de sueño durmiendo menos pero de manera mucho mas eficiente y beneficiosa para el cuerpo y para la regeneración cerebral.
 
La naturaleza nos ha mostrado que hay muchas especies de animales que rigen sus ciclos del sueño en base a algún modelo polifásico. También han sido muchos los personajes famosos que han asegurado haberlo practicado con éxito en alguna etapa de su vida. Leonardo da Vinci, NIKOLA TESLA,, Napoleon, Benjamin Franklin, Winston Churchill y THOMAS EDISON, solo por poner algunos ejemplos, decían sentirse más productivos, creativos, enérgicos y saludables gracias a ello.
 
A continuación os traemos algunos de los ciclos polifásicos más eficientes. Todos ellos funcionan de la misma manera: dividen las 24 horas del día en varias fases separadas por pequeñas siestas.
 

Ciclo Everyman:

Se duermen 3 horas seguidas en la noche y 3 siestas de 20-30 minutos repartidas a lo largo del día.

Ciclo Dymaxion:

4 siestas de 30 minutos cada 6 horas.

Ciclo Uberman:

6 siestas de 20 minutos cada 4 horas.
 
 
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Naturalmente, adaptar nuestros ciclos de 7 – 8 horas de sueño a nuevos ciclos donde sólo consumimos 2 o 3 horas para dormir, no debe resultar nada fácil. Sobre todo con los métodos Dymaxion y Uberman, que son son los más duros y radicales. Pero también son los más óptimos y eficientes.
Por ello, debemos ser estrictos con los horarios y no fallar en las siestas ni cambiar los tiempos definidos., Y tener la suficiente paciencia y constancia.
 
En www.TodoEnLaVidaEsActitud.com nunca hemos creído ciegamente en este tipo de experimentos y testimonios. Pero cuando conocimos de la existencia de estos métodos, sentimos cierta curiosidad ante la posibilidad de controlar y actuar sobre aquello que soñamos, ante la posibilidad de dormirnos al instante sin necesidad de dar vueltas y más vueltas en la cama, o ante la posibilidad de poder disfrutar de mayor número de horas duante el día para nuestras familias, amigos y pasiones.
Por ello, nos propusimos probar la eficiencia del sueño polifásico y pretendemos llevar una bitácora detallada con cada uno de los datos e incidentes que se van a ir produciendo mientras intentamos alcanzar nuestro objetivo.
Pontro publicaremos un documento con todos esos resultados, experiencias y conclusiones que habremos obtenido de este Proyecto de Sueño Polifásico.
 
Y no dudes en preguntar o comentar al respecto. Estaremos encantados de leerte.
 
 

 
la regla de los 2 minutos
 
La pereza y la falta de constancia son algunos de los mayores obstáculos que se nos presentan cada vez que pretendemos adquirir un nuevo hábito o intentamos realizar una tarea que no nos gusta. Siempre, en estos casos, el “ya lo haré más tarde” o “mejor empiezo mañana” se terminan conviertiendo en un más que probable “nunca”.
 
La procrastinación nos ataca subconscientemente cada vez que debemos aferrarnos a una disciplina, si pretendemos alcanzar aquellos objetivos que nos hemos propuesto. No importa si se trata de ser más productivo en el trabajo, hacer un poco de ejercicio cada día, aprender un nuevo idioma o mantener bonito nuestro jardín.
 
El ser humano es débil ante cualquier tentación y muchas veces nosotros mismos nos inventamos esas tentaciones que nos hacen sucumbir ante esos retos que quizá nos pudieran hacer mejores y más productivos en nuestras vidas.
 
Si fuéramos capaces de convertir un nuevo hábito o disciplina en algo más fácil de llevar a cabo, probablemente toda tentación que enfrentáramos se vería como una amenaza menor, o incluso dejaríamos de sentirnos amenazados.
 
La buena noticia es que, efectivamente, somos capaces de hacer todo eso más fácil.
David Allen, en su libro Organízate con eficacia (originalmente en inglés “Getting Things Done”), propone una idea muy simple pero muy efectiva: “La Regla de los 2 minutos”.
 
“Si la acción puede llevarse a cabo en menos de 2 minutos, hágala la primera vez que se le presente la oportunidad. Incluso en el caso de que el asunto no tenga alta prioridad, hágalo ahora si va a tener que acabar haciéndolo igualmente. La razón de ser la regla de los dos minutos es que constituye el límite temporal en el que archivar, planificar o programar una tarea ocupa más tiempo que llevarla a cabo en cuanto nos cae en las manos. En otras palabras, es el umbral de la eficiencia”.
 
¿Te acabas de acordar de que tienes que llamar a tu amigo para felicitarle por su cumpleaños? Pues bien, si te va a llevar menos de 2 minutos hacerlo, llámalo ahora mismo.
¿Tienes que poner una lavadora y no sabes en qué momento de la tarde hacerlo? Pues el mejor momento es ahora, mientras estás decidiendo cuándo.
¿Has recibido un correo de un compañero de trabajo que necesita una respuesta? Pues no esperes y respóndele ahora.
 
“Si la tarea no merece el trabajo de llevarla a cabo, deséchela. En caso de que sí valga la pena invertir tiempo, y teniendo en cuenta que antes o después acabará haciéndola igualmente, entra en juego el factor eficiencia”.
 
Esta regla fue inicialmente desarrollada para fines de productividad. Sin embargo, su fuerza es tal, que podemos aplicarla a muy diversos factores en nuestra vida, incluso a la hora de dar solidez y consistencia a esos nuevos hábitos que tanto nos cuesta mantener.
 
Probablemente ninguno de esos hábitos nos llevé sólo un par de minutos. Pero puesto que debemos ser conscientes de la dificultad (sobre todo psicológica) de empezar esa nueva tarea, debemos simplificarla en su primera etapa, de manera que no nos cueste tanto adquirir el nuevo hábito. Una vez nos hayamos hecho a ello, todo el proceso será mucho más sencillo.
 
¿Quieres aprender a cocinar pero no crees tener la disciplina necesaria para conseguirlo? Corta hoy una cebolla. Y mañana una patata. Nada de esto te llevará más que un par de minutos. En unas semanas te sentirás emocionado ante la posibilidad de preparar la primera cena a tu familia.
 
¿No eres capaz de sacar fuerzas para limpiar tu casa como es debido? Coge ahora mismo la escoba y barre simplemente el pasillo. Es una tarea que no te llevará ni 2 minutos. Si te habitúas a hacerlo cada día, pronto te verás limpiando los cristales de tus ventanas con total naturalidad.
 
¿No te sientes lo suficientemente motivado para ir a a fortalecer tu cuerpo al gimnasio? Cálzate tus zapatillas de deporte, sal a la calle y camina a paso ligero hasta la esquina. Sólo por el hecho de salir cada día solamente hasta la esquina, en pocos días habrás adquirido el nuevo hábito de salir a caminar y hacer ejercicio. Y antes de que tú mismo te dés cuenta, estarás caminando hasta el gimnasio con intención de fortalecer todo tu cuerpo.
 
De alguna manera, lo que hacemos es enfocarnos en el sistema, que es más importante que el objetivo en sí. Primero construimos los cimientos, adquiriendo el nuevo hábito y, una vez habituados a ello, lo vamos perfeccionando y adecuando a nuestras verdaderas necesidades y exigencias, con el fin de conseguir los resultados esperados.
 
Es posible que tengas algunas dudas sobre la eficiencia de esta idea. Pero teniendo en cuenta que sólo te llevará un par de minutos al día obtener la respuesta, merece la pena que lo intentes.
 
¿Aceptas el reto?
 
 

 
cómo crear buena suerte en tu vida
 
 
Decía Alex Rovira en su libro “La Buena Suerte”:

Crear Buena Suerte es preparar las circunstancias a la oportunidad.
Pero la oportunidad no es cuestión de suerte o azar: ¡siempre está ahí!

 
Una de las cosas que más le cuesta al ser humano entender respecto a su destino, es que depende en su inmensa mayoría de su actitud y de cómo afronta cada paso que le lleva hasta ese destino.
Hoy hemos querido venir con los que consideramos más importantes fundamentos a la hora de salir a buscar y a CREAR NUESTRA SUERTE.
 

Enfócate en aquello que deseas

En primer lugar y antes de todo, no podemos pretender alcanzar el éxito en cualquier aspecto de nuestra vida si vamos sin un rumbo bien establecido y dando palos al agua. Además de consumir nuestras energías, debemos tener siempre bien definido nuestro camino y todos y cada uno de los pasos que queremos dar. Podremos ir cambiando nuestra hoja de ruta sobre la marcha según se vayan modificando las circunstancias, pero debemos evitar en la medida de lo posible todo tipo de improvisación. Nuestra mente subconsciente se mostrará más activa y productiva si tenemos las cosas claras y nos ayudará a enfrentar los posibles obstáculos que se puedan presentar.
 

Sé perseverante

No tengas la menor duda de que la persistencia es una de las más importantes cualidades que van a marcar la diferencia entre lo que deseas y lo que realmente obtienes. Además, dado que será probable que aparezcan una serie de obstáculos en tu camino, tu perseverancia hará que te mantengas firme ante esos imprevistos.
 

Aporta valor

Realmente existen sólo dos opciones con respecto a este aspecto. O aportas valor, o restas valor. O haces las cosas eficientemente de manera que sean valoradas o estarás perdiendo tu tiempo y malgastando tus fuerzas.
 

Sorprende y déjate sorprender

Íntimamente relacionada con la idea de aportar valor a aquello que haces, busca cómo sorprender a la hora de dar cada paso al éxito. Y la mejor manera para ello es, sin duda, sorprenderte primero tú mism@. Haz que disfrutes con el proceso.
Cuando algo verdaderamente te importa, lo sientes más intensamente, y genera mayor poder de atracción y atención. Y no sólo para uno mismo, sino también para los demás.
Nuestro inconsciente trabaja de una manera un tanto especial. Y para hacerlo trabajar a su máxima potencia debemos conseguir sorprenderle. Es algo así como cuando te compras un coche nuevo que te gusta porque no está muy demandado y en cuanto lo has adquirido, ¡te encuentras ese mismo modelo por todas partes! O cuando te quedas embarazada y a los pocos días sientes que acaba de desatarse una epidemia de embarazadas…
No es que hayan cambiado las circunstancias en cuestión de días. Eso todo es sólo fruto de nuestro inconsciente sorprendiéndose…
 

Vive el cambio y disfruta de esa vivencia

Si además de sorprenderte, consigues disfrutar el proceso, tendrás la suerte de tu lado. Cuando disfrutas, cualquier esfuerzo parece menor y toda la maquinaria interna de nuestra mente se pone en funcionamiento a su máxima potencia. Haz que tu camino al éxito sea un bonito recuerdo el día de mañana.
 

“La mejor razón para fijar una meta es lo que recibes de ella al querer lograrla”

(Jim Rohn)


Decisión

No muestres dudas a la hora de salir en busca de tu suerte. Muestra decisión y una actitud positiva, y verás cómo la mayor parte de los obstáculos desaparecen. Para ello, debes tener bien claro el camino que debes seguir y mantenerte enfocado hacia él.
Además, al mostrarte decidido tu inconsciente, disfrutando y relajado, te irá mostrando a tu alrededor nuevas oportunidades que antes ni siquiera habías sido capaz de ver.
 

Simplifica

Ya hemos dicho en alguna otra ocasión que no somos superhéroes.
No quieras alcanzar más de lo que eres capaz de buenas a primeras. Todo llegará a su debido tiempo y necesitas un periodo de aclimatación.
Igual que un piloto de fórmula uno comienza su carrera con los Karting y la fórmula 3000, tus objetivos deberás alcanzarlos poquito a poco. Más pronto que tarde la suerte te irá llegando. Pero sé paciente, no vaya a ocurrirte lo del cuento de la lechera.
 
Por último, pero no por ello menos importante, confía en tus posibilidades y cree firmemente en ellas. Podrás encontrar una serie de obstáculos, pero no desistas. El universo, tu inconsciente o aquella fuerza natural en la que creas te hará encontrar el camino correcto a tus metas y a tu buena suerte.
 
El siguiente video de Elsa Punset en “El Hormiguero”explica un poquito cómo deberíamos actuar cada día en busca de nuestra particular buena suerte.
 
 


 
 

 
el vendedor más grande del mundo (por Og Mandino)
 
En esta obra, de fácil lectura y bonita enseñanza, el autor relata la historia de un vendedor ya anciano que intenta transmitir sus conocimientos a un discípulo a través de diez pergaminos que contienen principios para lograr el éxito en el arte de vender.

“Clavaré mi vista en aquellos objetivos que pretendo alcanzar,
aunque siempre me parezcan lejanos,
porque al final del desierto, siempre crece la hierba”

 
Pilar imprescindible para adquirir las habilidades necesarias en la vida, no solo para aquellos que se dedican a las ventas, sino para todos y cada uno de nosotros. Ya que de, alguna manera, todos vendemos algo. Bien sea un producto, bien seamos nosotros mismos…
 
El artículo Perseverando Hasta Triunfar narra un fragmento de esta obra, altamente recomendable.
 
 
Si lo deseas, puedes adquirirlo en la Tienda de Amazon pinchando sobre la imagen o directamente desde el siguiente link
 
El Vendedor más Grande del Mundo (por Og Mandino)
 
 

 
los 5 tipos de soñadores
 
Hace unos días, echando un vistazo al libro “Escuela de Negocios” de Robert Kiyosaki , (para quien no lo sepa, Robert es uno de los mayores expertos en el mundo de los Negocios), me llamó la atención la clasificación que hacía de las personas en función de sus sueños. No me estoy refiriendo al mundo onírico, sino a esos sueños de futuro que todos deberíamos tener. Esos objetivos que nos proponemos en la vida…
 
Así, él distingue a cinco tipos de soñadores:
 
 

1. Están los soñadores que sueñan con el pasado

Son aquellos cuyos grandes logros en la vida se han quedado atrás en el pasado y de mismo modo, también sus pensamientos.
Una persona que sueña con su pasado, con aquellos días en los que tenía éxito en el deporte, en el ámbito sentimental o en el trabajo, es una persona que ha perdido la ilusión y que necesita crear un sueño para su futuro y de este modo hacer que su vida vuelva a la vida.
 
 

2. Están los soñadores que sueñan sólo sueños pequeños

Estas personas sólo sueñan sueños pequeños porque de esta manera se sienten confiados porque consideran fácil poder alcanzarlos. Lo más graciosos es que, a pesar de vivir sus vidas teniendo sueños que saben que pueden conseguir, parece que nunca quieran vivir esos sueños.
Son aquellos que e día de mañana dirán: “tenía que haber hecho aquello. Pero nunca me decidí a hacerlo…”
 
 

3. Están los soñadores que han alcanzado sus sueños pero no se han buscado nuevos sueños

Es, por ejemplo aquel joven que siempre deseó ser médico o abogado y ahora, después de conseguirlo, siente que su rutina se ha vuelto un tanto aburrida. La razón es porque él sigue anclado en un sueño pasado y sigue reviviéndolo en vez de salir a buscar una nueva aventura para su vida.
 
 

4. Están los soñadores que tienen grandes sueños pero andan por la vida sin alcanzar sus objetivos porque carecen de un plan que les permita conseguirlo

La mayoría de las personas pertenecen a este grupo. Sueñan en grande y luchan por hacer realidad sus sueños. El problema es que pretenden alcanzarlos solos, sin ningún plan y sin la ayuda de nadie. Y eso les hace estar luchando constantemente y pensando en “la gran oportunidad”, “el momento perfecto” o “la idea definitiva”.
 
 

5. Están los soñadores que sueñan en grande, que alcanzan sus sueños y buscan nuevos sueños cada vez más grandes

Es ese tipo de soñadores que todos desearíamos ser. Que tienen las ideas claras, un plan bien elaborado y el apoyo humano necesario para poder alcanzar sus objetivos.
Permanecen siempre motivados. Y para cuando han conseguido aquello que tanto deseaban ya ha buscado un nuevo sueño, aún más ambicioso, que les mantiene ilusionados y en un constante mirar hacia adelante.
 

Las personas menos felices son aquellas que
se han dado por vencidas en sus sueños

 
¿Y tú?
¿Qué tipo de soñador eres?
¿Tienes verdaderos sueños?
 
Te invito a evitar permanecer estancado en ningún recuerdo pasado de tu vida.
De modo que,siempre que lo desees, estarás a tiempo de caminar hacia el futuro… proyectando siempre nuevos y revitalizantes sueños.
 
 

 
El Señor de las Moscas
 
Título Original:
The Lord of the Flies
 
Director:
Harry Hook
 
Intérpretes:
Balthazar Getty, Chris Furrh, Danuel Pipoly, James Badge Dale, Andrew Taft, Edward Taft
 
 
 
 
 
 
Película de Harry Hook (1990) basada en la novela del Premio Nobel William Golding.
 
La historia narra la aventura que viven un grupo de niños de entre 5 y 12 años en una isla desierta, después de estrellarse el avión en el que viajaban. Sin adultos supervivientes, inicialmente los niños se organizan civilizadamente, hasta que comienzan a aflorar las primeras diferencias entre los que luchan por el orden y los que prefieren el camino fácil.
 
Entre líneas puede entreverse la dura crítica a la sociedad actual que pervierte al hombre hasta el punto de que deja de ser hombre. Una historia acerca de la condición humana y de sus valores, donde el miedo, adquiere verdadera importancia y que nos hace reflexionar acerca del “Homo Homini Lupus”, de si es propio del ser humano comportarse como un lobo ante el propio ser humano, o si es condicionado por el sistema que le rige, y que es el que lo acaba transformando en lobo.
 
 

“los mayores tienen una sociedad que corrompe al hombre”

 
 

 
 

 
anillo de oro
 
Esta es una adaptación del cuento extraído del libro   “Cuentos para Pensar” de Jorge Bucay.   Una obra para el desarrollo y crecimiento personal, que desde aquí te recomendamos.
 
 
Cuenta la historia que un joven se acercó preocupado a su anciano maestro, y le preguntó:
 
Maestro. Algunas personas me dicen que no valgo para nada y que no merezco alcanzar nada de provecho en la vida. Tanto daño han llegado a hacerme, que empiezo a creer que ellos tengan razón.
Maestro, tú crees que de verdad no valgo para nada?

 
A lo que respondió el anciano:
 
– Mira hijo, sé que tus dudas te devoran por dentro, pero en este momento no voy a poder atender tus preguntas. Tengo un asunto urgente que resolver y en cuanto termine con ello, prometo ayudarte. De todos modos, si gustas ayudarme en mi asunto, antes acabaré con ello y antes atenderemos lo tuyo.
 
Al alumno no le sentó bien la respuesta del maestro. Una vez más, todo parecía indicar que realmente él no era importante para nadie. Pero aceptó ayudar al anciano.
 
– Bien. Necesito que vayas a vender este anillo al pueblo. Es un anillo de oro. Tengo una deuda que pagar y necesito el dinero que pueda sacar por este anillo. No me importa a quién se lo vendas. Pero véndelo. Y no vuelvas hasta que no te paguen al menos una moneda de oro por él.
 
El joven, dispuesto a vender aquel anillo al mejor precio posible, montó en su caballo y salió en dirección al pueblo. Recorrió mercados y paró a todos los comerciantes enseñando su joya. A todos les pareció una buena joya, pero cuando le preguntaban por su precio y les pedía al menos una moneda de oro, todos se reían y rechazaban su oferta.
Después de recorrer todo el pueblo durante todo el día, el joven regresó a casa del maestro, decepcionado y reafirmando su idea de que realmente no valía para nada, ya que no había sido capaz de conseguir su moneda de oro.
 
– Maestro, no he sido capaz de vender tu anillo. Todos los comerciantes estaban interesados, pero ninguno ha estado dispuesto a pagarme por él más que un par de monedas de plata. Decían que una moneda de oro era un precio demasiado caro para pagar por tu joya. Definitivamente, no creo que se pueda engañar a nadie sobre el valor del anillo.
 
– Está bien. Es muy importante lo que me dices. Así que debemos saber el verdadero valor del anillo. Mañana irás a ver al joyero del pueblo y le pedirás que lo valore, para que podamos conocer un poco mejor su valor de la mano de un verdadero experto. Pero ofrezca lo que te ofrezca, trae el anillo de vuelta y no se lo vendas de ninguna manera.
 
A la mañana siguiente, el joven volvió a montar en su caballo y se dirigió de nuevo al pueblo, pero esta vez sólo visitó al joyero. Le enseño el anillo y le preguntó cuánto podría costar.
 
– Parece un buen anillo. Si quisieras vendérmelo, podría darte ahora mismo 58 monedas de oro por él. Probablemente yo pueda llegar a venderlo de aquí a algún tiempo por 60 o 70 monedas, pero ahora no puedo darte más de 58.
 
El joven, sorprendido, agradeció al joyero su información y su tiempo, y corrió feliz hasta casa del anciano, al que contó emocionado la gran noticia.
 
– ¿Lo ves? – Dijo el maestro – Ayer todos aseguraban que el anillo no costaba siquiera una moneda de oro.
Con este favor que te he pedido, espero hayas despejado tus dudas. Dices que todos te critican, que dicen que no sirves para nada y que nunca serás nadie de provecho en la vida. Todos se comportan expertos. Pero son muy pocos los que verdaderamente lo son.

 
 
No permitas que personas inexpertas te valoren. Y no pienses que cualquiera puede ver en tí tu verdadero valor. Porque de igual manera que este anillo, tú eres una joya valiosa y única, que solamente podrá ser valorada por los ojos de un experto.
 
 

 
el síndrome del lucio
 
En un experimento llevado a cabo en una enorme acuario con una serie de lucios , que son unos peces carnívoros capaces de comer gran número de pequeños pececillos cada vez que abren la boca, un grupo de investigadores aislaron a uno de ellos a un lado de la pecera, separándolo del resto de peces, de los grandes y de los pequeños, por un cristal transparente.
 
Durante un tiempo, el lucio intentó comer algunos de aquellos peces que nadaban frente a él, pero cada vez que abría su boca, golpeaba contra aquel cristal y lo único que sentía era dolor.
 
Pronto, el lucio dejaría de intentar cazar siquiera.
 
Una vez que había desistido, los investigadores retiraron el cristal que dividía la pecera y le separaba de todos aquellos peces. Pero él, para entonces, había llegado a creer que era imposible comer peces, y a pesar de nadar junto a ellos, ni siquiera intentó abrir la boca para comer. Porque en su cerebro se había implantado una sensación de dolor cada vez que lo intentaba, y la creencia de que de esa manera no podría nunca comer.
 
De lo que el Lucio no se dio cuenta es de que él seguía actuando como si las condiciones en aquella pecera fueran las mismas, cuando en realidad, se habían producido ciertos cambios que quizá hubieran hecho posible que en el presente los mismos actos pudieran dar lugar a resultados diferentes. Pero el lucio no solo no lo intentó una vez más, sino que finalmente se dejó morir de hambre.
 
El ser humano, como aquel lucio, presenta una serie de conductas y pensamientos que en infinidad de ocasiones se establecen en base a experiencias pasadas. Nuestro miedo al cambio, o el miedo a salir de nuestras zonas de confort, nos impide tomar decisiones coherentes y nos aferramos a la imposibilidad de gran número de cosas, sólo por el hecho de que en el pasado los resultados hayan sido negativos en esos ámbitos, sin ni siquiera haber constatado que las condiciones que se dan, puedan o no ser las mismas que se dieran entonces.
 
Hoy en día, el hecho de que ciertas creencias, la mayor parte de las veces equivocadas, se arraiguen en nuestro cerebro y no seamos capaces de hacerles frente porque la historia nos hace creer que son imposibles, se conoce como el Síndrome del Lucio.
 
No nos damos cuenta de que a nuestro alrededor todo cambia. Incluso nosotros mismos cambiamos como consecuencia de las experiencias que tenemos en la vida. Por eso, antes de tomar por cierta cualquier repuesta a nuestros deseos, debemos tener en cuenta si las condiciones que se dan son las mismas que aquellas que nos impidieron alcanzar esos mismos deseos en el pasado.
Y es que, como el lucio, nosotros también dejamos pasar nuestras mejores oportunidades sin darnos cuenta de que muchos de aquellos cristales que nos separaban de nuestros objetivos, han desaparecido.
 
No queramos actuar como aquel lucio y rendirnos ante aquello que creemos conocer. Vivamos el cambio y avancemos tomando decisiones.
 
 

 
matrix el miedo al cambio y la realidad relativa
 
Título Original:
The Matrix
 
Director:
Andy y Lana Wachowski
 
Intérpretes:
Keanu Reeves, Laurence Fishburne, Carrie-Anne Moss, Hugo Weaving
 
 
 
 
 
 
Finales del siglo XXII. La Tierra ha sido devastada y la inteligencia artificial gobierna el mundo. Los seres humanos somos cultivados físicamente, y solo servimos para proporcionar alimento y energía a las máquinas.
 
Durante el desarrollo y crecimiento de nuestros cuerpos en sus campos de cultivo, nuestras mentes son conectadas a un mundo de simulación alternativa o realidad virtual llamado Matrix. Aparentemente, todo nos parece la vida que conocemos hoy, gente que va a trabajar, gente que se enamora, gente que nace, gente que muere, días de sol y días de lluvia. Y sin embargo, todo es producto de un programa informático y somos parte de una ilusión colectiva.
 
Solo un grupo en la resistencia, liderado por Morpheo, conoce la verdad. Y buscarán al Elegido para poder liberar al mundo de la Matrix.
 


 
 
Para muchos, la trilogía Matrix, podría tratarse, junto con El Show de Truman” de la versión moderna del Mito de la Caverna de Platón, y del que hablamos también en el    Artículo sobre la Realidad Relativa.
 
 
Por último, merece la pena destacar algunas frases de la cinta que son las que nos muestran el verdadero sentido de esta historia:
 
 
“Matrix nos rodea. Está por todas partes. Incluso ahora en esta misma habitación. Puedes verla si miras por la ventana. O al encender la televisión. Puedes sentirla cuando vas a trabajar, cuando vas a la iglesia o cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad: Que eres un esclavo. Igual que los demás, naciste en cautiverio. Naciste en una prisión que no puedes ni saborear, ni oler, ni tocar. Una prisión para tu mente”
 
“Intento liberar tu mente. Pero yo solo puedo mostrarte la puerta. Eres tu quien la tiene que atravesar”
 
“Tienes que entender que la mayoría de ellos no están preparados para ser desactivados. Y muchos están tan habituados, dependen tanto del sistema que lucharían para protegerla”
 
“No intentes doblar la cuchara. Eso es imposible. En vez de eso solo procura comprender la verdad. Que no hay cuchara. Si lo hacer, verás que no es la cuchara la que se dobla, sino Tú mismo”
 
“Es la pregunta la que nos impulsa, Neo. Es la pregunta la que te ha traído aquí”
 
“Confía en mí. Ya has estado allí. Conoces ese camino, sabes exactamente dónde acaba. Y yo sé que no es donde quieres estar”
 
 
En definitiva, nada es lo que es, sino que todo es como nosotros lo percibimos. Y que en última instancia, somos nosotros los que creamos nuestra propia realidad con nuestras creencias y pensamientos.
 
 
 

 
El Club de la Lucha
 
Título Original:
Fight Club
 
Director:
David Fincher
 
Intérpretes:
Edward Norton, Brad Pitt, Helena Bonham Carter
 
 
 
 
 
 
Adaptación al cine de la novela de Chuck Palhniuk, y que según su autor, estaba basada en hechos reales, “El Club de la Lucha” es una de esas películas que te atrapa y te mantiene en tensión desde el primer fotograma hasta el desenlace final, un desenlace totalmente inesperado que sin duda, sorprende a todo espectador.
 
La magnífica interpretación de sus protagonistas, Edward Norton, impecable, consiguiendo que el espectador se identifique con su personaje, y Brad Pitt, cuyos diálogos y críticas apuntan directamente a la sociedad actual, al consumismo y al conformismo, hacen de esta película mucho más que un filme de peleas y sangre que, si bien es un elemento constante, no es ni mucho menos el eje principal de la trama.
 
Una de esas películas imprescindibles, que sin duda nos hará pensar en el significado y el camino que estamos dando a nuestras vidas.
 
Para muchos, la obra maestra de David Fincher, incluso superior, si cabe, a la de “Seven”.